La indédita confesión de Javier García sobre la final del Torneo Apertura 2008

Goal.com Latam

Hace menos de tres semanas, antes de que explote la pandemia de coronavirus, Boca logró una remontada histórica y le ganó la Superliga en la última fecha a River. Sin embargo, 11 años antes, el Xeneize también corrió desde atrás a San Lorenzo, forzó un triangular final y finalmente se consagró pese a perder 1 a 0 ante Tigre, en un encuentro que marcó la carrera de Javier García, por un grave error en el gol del Matador y su posterior reemplazo.

En una extensa entrevista a Infobae, el actual arquero de Racing reveló detalles jamás contados de su situación en aquella campaña y sobre todo en la definición. "Me apareció una lesión muy pesada que, por mi forma de ser, no la quise contar. Y antes no había tantas redes sociales o tantos programas donde se filtraba todo. Hace 11 años no había fútbol las 24 horas. Yo traté de ocultar mi pubalgia. Pero ese año fue algo muy doloroso. Hoy se trata de otra manera. A mí me tuvieron que operar y sacar los aductores. Se sabe poco de eso que viví".

Tras admitir esa lesión, similar a la que sacó de buena parte del torneo a Rodrigo Palacio y que lo ayudó porque "la noticia era él y no yo", narró que "Hernán Maidana, el juez de línea, ese día no me quería dejar entrar a la cancha contra Tigre. Román tampoco... Pero mi personalidad es así. Yo tenía 20 años, estaba ocupando un arco muy lindo como es el de Boca. Quería jugar. Cobraba dos mangos y en lo único que pensaba era en atajar".

"Yo estaba en la camilla, tirado. Ya había pasado el tiempo para volver al campo de juego y entró el cuarto árbitro. Tenía la jeringa de la infiltración en el aductor. Con dos jeringas estaba en realidad, porque una ya no me hacía nada", detalló, agregando que "ahí viene Román, me pone la mano en el pecho y me dice 'vos así no salís a jugar el segundo tiempo'. Yo igual me levanté, pegué el salto y me fui. Una jeringa me la saqué yo y la otra el médico. Me levanté el pantalón y salí apurado porque los compañeros estaban en el túnel". 

Y para cerrar la anécdota, relató la parte más dura de la historia: "¡Se me cortó el aductor! Pateo una pelota antes, que la tiro afuera. Y está la imagen de cómo me queda la pierna colgando. Se me rompe el tendón del aductor y me queda la pata floja. Sigo jugando cinco minutos más así y tengo la desgracia de que viene el gol.. Ahí decido levantar la mano y pedir el cambio. Al otro día me operaron. Salimos campeones y ni tuve tiempo de festejar. Derecho a la cirugía. Estuve cuatro o cinco meses parado", completó uno de los integrantes de "la mesa chica" de amigos de Riquelme.

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