Improvisa2 y un largo romance con su público: “Hay que salir del cuadrado de la pantalla y poner el cuerpo”

Alejandro Rapetti
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fabian marelli

Impro en la terraza, o el arte llevar la improvisación hasta sus máximas consecuencias

Al 20 de marzo último, Improvisa2, como se llama este intrépido grupo de amplia trayectoria en el campo de la improvisación que integran Mariana “Cumbi” Bustinza, Tomás Cutler y Gabriel Gávila, venía de hacer temporada en Mar del Plata y estaba a punto de estrenar en Buenos Aires dos nuevos espectáculos: Fucking Impro y Modo Risa.

A partir de entonces, la emergencia cultural los llevó a explorar y encontrar una nueva dinámica para mantener viva la llama a través de dos espectáculos de improonline: Improplay y el infantil Planeta, armá tu propio mundo.

La gran noticia es que, después de un año marcado por la imposibilidad de hacer teatro juntos y con público, este 2021 ya volvieron a las funciones presenciales con el estreno de su flamante criatura, Impro en la terraza, acompañados por el músico Facundo Salas. Acorde a los protocolos, se trata de un show más íntimo, donde además de intérpretes son directores y dramaturgos que llevan la improvisación hasta sus máximas consecuencias. “Arrancamos en enero en la terraza del teatro Border, un espacio reducido, con luces y una barra. Es un formato pospandemia, que armamos específicamente para esto y se llenó, así que lo replicamos en febrero y ya tenemos fecha para marzo”, cuenta Gávila. “Es una versión muy unplugged, para veinte personas, como un grupo de amigos que nos encontramos con ganas de tomar algo y sin tanto despliegue de producción”, señala Cutler.

El público elige qué interpretarán estos tres actores en Improvisa2, una obra que lleva 14 años en cartel
El público elige qué interpretarán estos tres actores en Improvisa2, una obra que lleva 14 años en cartel


El trío se presenta mañana domingo en la terraza del teatro Border

Como para romper el hielo, el grupo ya venía calentando motores en el Festival de Verano que organizó el Gobierno de la Ciudad en las escalinatas del Abasto y también acompañando al Libro Móvil que circula por distintas plazas y parques de Buenos Aires con funciones los fines de semana.

¿Cómo fue la vuelta al teatro presencial? “Los ensayos fueron muy divertidos. Los encuentros on line eran muy técnicos y los presenciales se volvieron muy graciosos, con mucha risa. Y eso nos motivó muchísimo”, cuenta Cutler.

“No es que resultó difícil, pero hubo que salir del cuadrado de la pantalla y volver a meter el cuerpo. Después de casi un año, cuando nos encontramos con el público otra vez sentí una adrenalina excesiva. Es emocionante volver a estar ahí con la gente al lado”, apunta Cumbi.

“Hace un tiempo estamos trabajando con un mentor, un facilitador que se llama José Castiglione, sobre el concepto de comunidad, es decir, gente que nos sigue fielmente, para la cual empezamos a tener actividades exclusivas. La semana pasada hicimos la primera, que fue abrir un entrenamiento en la vía pública, y vamos a seguir haciendo más actividades de ese tipo”, cuenta Gávila.

Más allá de Improvisa2, cada uno de los integrantes de la compañía lleva adelante en diferentes proyectos artísticos paralelos al grupo. En su rol de director, Gávila continúa con la saga de performances Chicos Lindos, Chicos Malos, Chicos Feos Show, que viene de presentarse en streaming luego de ganar un concurso del Instituto Nacional del Teatro. También fue seleccionado para participar en el festival Ciudad Diversa con un unipersonal de corte autobiográfico.

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Los tres integrantes de Improvisa2 también tienen una activa agenda por separado (fabian marelli/)

Por su parte, Bustinza viene de ganar el Primer Premio del concurso de monólogos del Festival Internacional Iberoamericano de Tierra Teatro con El bozal puesto, un monólogo audiovisual que escribió y dirigió, interpretado por Laura Rojas, mientras continúa con los ensayos de La Meca, unipersonal de su autoría interpretado por Luciano Crispi, a estrenarse en abril en El Extranjero. Además, tiene dos nominaciones a los Premios Hugo por su espectáculo Lo que quieren las guachas al mejor musical off y mejor intérprete (a reestrenarse este año según lo permita la pandemia), mientras trabaja en un proyecto de musical infantil.

Tomás Cutler fue papá recientemente y trabaja en la escritura de un unipersonal que promete combinar textos con improvisación, música y lectura, a la vez que en marzo retomará el dictado de sus clases en la Fundación Crear vale la pena con la esperanza de volver al modo presencial.

¿Cuáles son las expectativas para este nuevo año? “Soy bastante positiva, y espero que de a poco se pueda volver a la forma presencial. Siento que el teatro va tomando un ritmo y van empezando a suceder las cosas. Salí a ver obras de otros compañeros actores, y si bien nunca paré, todo eso me da más energía, más ganas”, sostiene Bustinza.

“Este equipo se destaca por las ganas de seguir creciendo. No hay dudas de que nació para trabajar de esto, y no importa la circunstancia, eso no se pone en duda, nos adaptamos a la situación para poder vivir de esto y hacerlo bien, muy dignamente. Si hay algo que aprendimos en 2020 es que hoy es Impro en la terraza, le ponemos todo ahí, y si mañana nos tenemos que volver a confinar, mezclaremos y repartiremos de nuevo”, apunta Cutler.

“Nosotros tenemos un lugar de privilegio, si se quiere, porque tenemos la capacidad de adaptarnos, ya sea a trabajar en una terraza, en una plaza, o en las escalinatas del Abasto. Nosotros podemos y sabemos cómo hacerlo, trabajamos para eso”, concluye Gávila.

Impro en la terraza. Por el grupo Improvisa2. El domingo 28, a las 19, desde la terraza del Teatro Border, Godoy Cruz 1838. Entrada, 500 pesos (disponibles en Alternativa Teatral).