El imperio de Rafael Nadal: cómo el número 1 llevó a España a ganar otra Copa Davis

José Luis Domínguez
lanacion.com

El checo Jiri Novak debe atesorar como nadie aquel triunfo sobre Rafael Nadal en la primera rueda, en febrero de 2004, sobre la carpeta de Brno; ya retirado, Novak podrá algún día contarle a sus nietos: "Yo le gané a Nadal un partido por la Copa Davis". Aquel partido fue el estreno del zurdo de Manacor en la Ensaladera, cuando era un chavalito de 17 años; también su primera y última derrota hasta hoy. Pasaron desde entonces 30 partidos en singles, con un récord de 29-1; en dobles la marca es de 8-4, pero esas cuatro derrotas fueron cuando daba sus primeros pasos como profesional; desde 2006, Nadal también está invicto en dobles (7-0). Esta semana, en la renovada Copa Davis ideada por Gerard Piqué, volvió a ser decisivo con cinco triunfos en individuales y otros tres en dobles. Fue decisivo para ganarle a Rusia (2-1), a la Argentina en cuartos de final (2-1) y en la semifinal con Gran Bretaña, cuando le tocaba entrar a la cancha con la obligación de ganar, con España en desventaja.

Se llevó con toda justicia el premio al jugador más valioso del torneo luego del 2-0 en la final sobre la juvenil Canadá. Como correspondía, aportó el punto de la consagración al ganarle a Denis Shapovalov por 6-3 y 7-6 (9-7). Casi un déjà vu: Rafa también disputó el encuentro de la definición en la última Copa Davis que había festejado España, en Sevilla en 2011, frente a Juan Martín del Potro. Un cierre ideal para un 2019 en el que conquistó dos Grand Slams (Roland Garros y el US Open) y cerró la temporada como número 1 por quinta vez en su carrera. De las seis copas Davis que alzó España en las últimas dos décadas, desde 2000, cinco tuvieron a Nadal como protagonista: 2004, 2008, 2009, 2011 y 2019. No estuvo en la final de 2008 en Mar del Plata ante la Argentina, pero sí fue vital en los cuartos de final y en la semifinal de aquella temporada para llevar a España a la serie decisiva.

En contexto, Nadal se mostró prácticamente invulnerable a lo largo de la semana. Ganó sus cinco cotejos individuales sin ceder sets, y sólo la Argentina le arrebató un parcial en el dobles del viernes por la noche, cuando Máximo González y Leonardo Mayer llevaron al límite a Rafa y a Marcel Granollers en el cierre de los cuartos de final. Si bien el esfuerzo fue importante, también porque se produjo en la recta final de una larga temporada, lo cierto es que el zurdo de Manacor se mostró cómodo en la cancha rápida madrileña. Feliciano López, que a los 38 años también ganó cinco copas y conoce desde siempre a Nadal, no ocultó su admiración: "Es un superhéroe. Hace cosas que ninguno de nosotros puede hacer".

Previamente, Roberto Bautista Agut hizo un gran aporte al sumar el primer punto con una victoria por 7-6 (7-3) y 6-3 sobre Felix Auger-Aliassime. Para el jugador de Castellón, de 31 años y número 9 del ranking, fue un domingo singular: se reintegró al equipo a última hora, luego del fallecimiento de su padre el viernes, y con el aval del capitán Sergi Bruguera, entró en la Caja Mágica frente a 12.000 espectadores para disputar un partido decisivo para su país. "Todos dentro del equipo hemos hecho un esfuerzo increíble, especialmente Rafa. Ha sido una semana increíble, yendo a dormir a las tres, a las cuatro de la mañana y volver al día siguiente. Eso solo pueder ser porque somos españoles", dijo Bautista Agut, que conmovió hasta las lágrimas a sus compañeros con su dedicatoria y su determinación para entrar a jugar un duelo marcado por la emoción.

"Una semana increíble"

"Estoy muy feliz de acabar así el año. Ha sido una semana increíble en todos los sentidos, porque nos ha pasado de todo, yo he ganado los ocho partidos, pero aquí la persona que ha sido vital en esta Copa ha sido Roberto (Bautista Agut)", dijo Nadal con humildad. Y amplió su explicación: "Se fue, falleció su padre, volvió, se entrenó el sábadoy hoy (por el domingo) estuvo preparado para dar un nivel altísimo". No se disputó el punto del dobles, pero nadie dudaba de que, si era necesario, Nadal también iba a jugar ese encuentro a todo o nada. No hizo falta: el público español que colmó la cancha central de la Caja Mágica estalló cuando Nadal capitalizó su tercer match-point. Dentro de un torneo con carácter neutral para la gran mayoría de los 18 equipos, el trofeo quedó en manos del local. Un detalle que a nadie se le pasó por alto.

Piqué, el rostro más visible de la organización del remozado torneo, invitó a la última jornada al rey de España Felipe VI, mientras que la cantante colombiana Shakira, mujer del defensor de Barcelona, animó la gala de la final con un breve concierto. Todo fue para España, que volverá a ser sede de las Finales de la Copa Davis en 2020, nuevamente a fin de año.

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