Entre la ilusión y la obligación

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Ramón Treviño

CIUDAD DE MÉXICO, mayo 15 (EL UNIVERSAL).- La afición del Cruz Azul ya no quiere más errores como los del pasado, por lo que se presentó la noche de este viernes al hotel de concentración para dedicarle una serenata a los jugadores.

Con la desventaja en el marcador global ante el Toluca (1-2), La Máquina aspira a una remontada, aunque la historia reciente marca lo complicado que será lograrla este sábado en el Azteca.

De las ocho veces que el Cruz Azul ha perdido el primer encuentro de los cuartos de final en torneos cortos, solo ha avanzado en dos y en ninguna de esas Liguillas levantó el título.

La confianza existió en el Royal Pedregal, con la visita de la fanaticada y el recibimiento por parte del plantel celeste. Sin el capitán Jesús Corona, los celestes salieron a saludar a los aficionados. A Luis Romo le pasaron una bandera con el escudo del equipo y la ondeó, como nuevo ídolo frente la mirada de los seguidores.