El hoyo en uno de Jon Rahm: el tiro irreal motivado por la tradición de "saltar el agua" del 16 del Masters de Augusta

LA NACION
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Quienes recorrieron las redes fortuitamente y se encontraron este martes con el video viral del espectacular hoyo en uno del español Jon Rahm en Augusta, se sorprendieron por esa pelota que hizo "patito" tres veces sobre la laguna del 16, se subió al green, dobló hacia la izquierda gracias a la caída y se dirigió decidida hasta el hoyo después de rodar muchos metros.

Ante la falta de espectadores, apenas se escucharon los gritos del grupo de jugadores que transitaba ese sector de la cancha, con la suerte de que el increíble golpe quedó registrado por las cámaras del torneo. Primero llegó el "¡Go, go, go!", el aliento para que la pelota siga yendo hacia el hoyo. Después, un puñado de aplausos dedicados al Nº2 del mundo, que agredeció y fue a buscar la pelota directamente adentro del agujero.

Pero la realidad es que esta forma de practicar ya se viene realizando desde hace varios años antes del Masters y se incorporó a las varias tradiciones del primer major del año, ahora reubicado cerca de fin de año por el coronavirus. En condiciones normales, cuando los "patrons" o espectadores invaden la cancha para ver practicar a los jugadores los días lunes, martes y miércoles, muchos de ellos se ubican en las tribunas del par 3 del 16 para ver un espectáculo aparte, que agrega un condimento lúdico al golf en sí mismo.

Cuando el dúo o trío de práctica se acerca al tee de ese hoyo, la gente grita: "¡Skip it!" "¡Skip it!", una manera de rogar para que hagan patito con la pelota. Allí es cuando algunos golfistas deciden mutar en actores y ensayan una negativa, pero finalmente acceden de buena gana y pegan de manera que la pelota de varios saltos en el agua. Todo es una graciosa parodia. Algunos ejecutan el tiro desde el tee y otros se acomodan sobre el borde de la laguna que atraviesa este corto tramo de la cancha, como hizo Rahm. Lo más atractivo es cuando el trìo decide sincronizar y pega en forma simultánea, Allí se lanza la carrera loca de tres pelotitas a toda velocidad que buscan afanosamente aterrizar en terreno verde.

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Dependiendo de la precisión, la puntería y el tipo de efecto que les imprimen las estrellas del PGA Tour y el Tour Europeo, algunas pelotas se hunden en el agua antes de treparse en el green, otras quedan incrustadas en el borde del green y unas más, las más "ambiciosas", dan entre tres y cinco saltos sobre la laguna y finalmente llegan hasta arriba del green. Ahora bien, el otro desafío es que la bola rueda hasta la bandera y se hunda en el hoyo, como ocurrió con la del español ayer.

"Un lindo regalo de cumpleaños", contaba Rahm en la práctica del martes, y ampliaba: "Ejecuté mi salida desde el borde y luego decidí que la pelota hiciera esos saltos sobre el agua. Al no haber gente alrededor, el del 16 estaba muy visible, muy diferente. No puedo mentir. Me siento muy confiado en este torneo". Finalmente, bromeó: "Voy a declararlo el mejor golpe de todos los tiempo, Twitter parece estar de acuerdo".

Hubo otros que también lo consiguieron en años anteriores, quizás sin tanta espectacularidad. Dentro de este ritual de pelotas saltarinas, también lo lograron el fijiano Vijah Singh en 2009. el alemán Martin Kaymer 2012 y el sudafricano Louis Oosthuizen en 2016. El campeón de Estados Unidos Mid-Amateur Kevin O'Connell casi lo hizo el lunes de 2019.

Sin dudas, entre todos atractivos que se esperan para el Masters 2021 -la ilusión es que vuelva a su fecha original del green- es que vuelva este show aparte, que conjuga habilidad, suerte y despierta risas y ovaciones.