El hombre que quiere ser como Pistorius ve negado su sueño olímpico

  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
·7  min de lectura
  • Disculpa el inconveniente.
    Algo salió mal.
    Inténtalo de nuevo más tarde.
Blake Lepper, antes de la final de 400 metros de USATF Outdoor Championships 2019
Jamie Squire

“Sigo entrenando y sigo peleando. Voy a luchar por lo que veo, y espero que el resto del mundo vea, que es una injusticia”. La vida volvió a ponerle frente a él una nueva batalla, un nuevo desafío. Desde pequeño, su condición lo obligó a luchar y a forjar su carácter para alcanzar sus metas. Mal no le fue. Hoy, el hombre que nació sin piernas, utiliza unos muelles –prótesis– para correr y posee una marca de 44s42 en los 400 metros en atletismo, enfrenta un conflicto legal con las autoridades de World Athletics y el Comité Olímpico Internacional. Su sueño por ser olímpico, por alcanzar las mismas prioridades que Oscar Pistorius, se vieron truncados. Él no se rendirá.

¿Quién es este atleta que busca con sus prótesis sorprender al mundo olímpico? Blake Leeper es un atleta estadounidense que desde el 2009 compite en el atletismo mundial. Alcanzó récords y medallas. Se entrenó duro y, siempre con la odisea deportiva de Pistorius como meca, aspiró a más. Los Juegos Olímpicos de Tokio le presentaron un nuevo objetivo al cual se abocó. El deportista, presentó su pedido –y marcas– para poder participar como atleta convencional en la próxima competencia. Cuenta en sus muelles con el mismo material y dinámica que el corredor sudafricano, por lo cual creyó que su pedido sería posible. Pero no.

El corredor presentó frente al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) su pedido y ahí comenzaron los conflictos. Fueron meses por parte del TAS de análisis y evaluaciones para determinar rendimientos, condiciones físicas y ventajas deportivas respecto del uso de las prótesis de Leeper. Finalmente, decidieron no arriesgar y negaron la posibilidad olímpica (deberá seguir compitiendo de manera paralímpica) al estadounidense.

Blake Lepper posa para una sesión de fotos en 2014
Blake Lepper posa para una sesión de fotos en 2014 (MJ Kim/RETIRED/)

Según el TAS, los muelles utilizados por Leeper lo hacen mucho más alto de lo que su biotipo hubiera sido en condiciones normales. Ellos calculan que las prótesis le hacen ganar 15 centímetros. Y que, por este motivo, se produce una hipercompensación, ya que al ser más alto, la zancada se alarga. Al alargarse su zancada, Leeper corre más rápido y eso es una ventaja otorgada por sus muelles.

Esta respuesta no convenció al corredor. Por eso indagó en el tipo de investigación que se utilizó para llegar a esa conclusión, se asesoró con sus abogados y apostó por la apelación.

La presentación formal por parte de su abogado, Jeffrey Kessler, apuntó: “El juez tomó una decisión aprobando el uso de una forma de discriminación racial –contra los atletas negros paralímpicos– al asumir que la medida de sus prótesis debe estar limitada basándose en las proporciones de los atletas caucásicos o asiáticos (...) Ni siquiera se consideraron los datos de los atletas negros en estos estudios. Como si no existieran. Y es una ironía el hecho de que Leeper, que luchó por los derechos de los atletas paralímpicos, sea hoy víctima de la discriminación contra los atletas paralímpicos negros”.

Inmediatamente, World Athletics salió a contradecir y dejó sin margen a la discusión: “No puede probarse que los atletas afroamericanos tengan proporciones significativamente distintas a las de cualquier otra etnia. La disparidad de 15 centímetros que se da en el caso Leeper, entre su estatura sobre las prótesis y la estatura que le corresponde realmente, no tiene nada que ver con un asunto racial.”

Idas y venidas legales. Desde octubre de 2020, que sus abogados apelan, indagan y buscan cambiar el resultado que determine su posibilidad para competir de manera olímpica tal como sucedió con Oscar Pistorius en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Además de la batalla racial en la que se convirtió. Aún la sentencia está abierta y el norteamericano no pierde las esperanzas.

Blake Leeper durante los 200m - T44 en los Paralímpicos de Londres de 2021
Blake Leeper durante los 200m - T44 en los Paralímpicos de Londres de 2021 (Scott Heavey/)

“Soy el primer doble amputado en correr en 44 segundos los 400 metros. Ahora que estoy corriendo rápido, ahora que estoy alcanzando las marcas necesarias para clasificarme, me dicen que tengo una injusta ventaja”, argumenta Leeper, angustiado.

Quién es Blake Leeper, el atleta que supera obstáculos

Su historia dirá que tuvo la desdicha de haber nacido sin piernas de la rodilla para abajo, y que sus posibilidades para caminar serían nulas o condicionadas por una silla de ruedas. También descubrirá que su familia, de origen afroamericano, no tendrá los recursos necesarios para ayudarlo con todos sus tratamientos. Que sufrirá racismo en su oriunda Tennessee y que una profunda etapa en sus jóvenes 20 años lo arrastró por el alcohol y las drogas. Todo eso se dirá. Y él no lo negará. Porque sabe de qué madera está hecho y sabe, también, el otro lado de su historia.

Ese aspecto invisible donde él trabajó, se sacrificó y luchó por sus condiciones y sus ideales. Por sus sueños. Quiso caminar y lo logró. Quiso ser un deportista y lo alcanzó. Quiso ser el hombre más rápido dentro del atletismo, y está camino a serlo. Ganó medallas en competencias nacionales, una medalla de oro y cuatro de plata en campeonatos mundiales paralímpicos, una medalla en los Juegos Parapanamericanos en Guadalajara y dos medallas Paralímpicas en Londres 2012. Por eso, para hablar de resiliencia y de batallas conviene indagar en la vida de Blake Leeper.

El ying y el yang, lo oscuro y lo brillante. Así es la historia de este atleta estadounidense que nació hace 31 años y hoy vive una realidad que lo incomoda. Su conflicto legal para llegar a los Juegos Olímpicos de Tokio van más allá del reto deportivo y eso aumenta su ganas de pelear por –lo que cree– su derecho.

Leeper siempre se abocó al deporte. Practicó básquetbol durante su niñez y adolescencia. Se inscribió en la escuela de medicina y balanceó sus estudios con el deporte. Pero fue durante los Juegos Olímpicos de Beijing cuando el atletismo lo cautivó y sus objetivos cambiaron. Al ver al sudafricano disputar la carrera de los 400 metros de manera olímpica decidió cambiar de deporte y correr. Se quería convertir en el nuevo Pistorius.

Así fue que se asesoró, modificó sus entrenamientos y comenzó a entrenarse de manera individual para alcanzar su objetivo. Pero un escenario que no pudo manejar se puso en su camino y complicó su desarrollo. Las malas influencias con las que comenzó a rodearse lo arrastraron por unos años de noches largas, alcohol y drogas. Si bien su adicción a las drogas nunca había sido tan fuerte como la que tenía con el alcohol. Durante ese período compitió y se entrenó, pero en 2015 en un control antidoping se le detectó la presencia de cocaína en su organismo y fue sancionado por dos años.

Blake Lepper durante 100m T43/44 de Sainsbury's Anniversary Games 2013
Blake Lepper durante 100m T43/44 de Sainsbury's Anniversary Games 2013 (Jamie McDonald/)

Sus problemas con la bebida comenzaron cuando era adolescente en Tennessee. “Era un alcohólico funcional. Me escondía. Muy poca gente sabía lo que estaba pasando”, confesó en una entrevista para PlanetaTriatrlón. Pero su secreto salió a la luz tras su positivo en el Campeonato Paralímpico de Estados Unidos en 2015.

Finalmente volvió y, como si se tratase de la reinvención del atleta, retomó sus actividades al ciento por ciento. Resiliente, enfocado y con mayor determinación, se fijó su objetivo y no paró. Sus entrenamientos se triplicaron al igual que sus cambios de hábitos alimenticios y rutinas. Se focalizó en convertirse nuevamente en un atleta de elite y fue así que volvió a formar parte del equipo olímpico. A sus 29 años, en el Campeonato Europeo, corrió los 400 metros en 44s42 y rompió el récord del español Bruno Hortelano de 44s69.

Pero esa marca es aún polémica ya que se tratan de competencias no avaladas por WA y la IAAF. A pesar de su condición de doble amputado más rápido de todos los tiempos, Leeper no es un corredor mundial oficial y su posibilidad de competir cada vez está más evaluada, tanto para convencionales como para para-atletas.

“Dicen que el hombre sin piernas es demasiado rápido. Dicen que tengo una ventaja injusta. Así que ésta es mi motivación extra para superar las barreras”, desafió Leeper, que seguirá corriendo por sus sueños.

Vídeo | Un jardinero enseña el secreto mejor guardado de los campos de golf