Un aficionado del Valencia se tatuó la cara de su jugador favorito y demuestra por qué nunca es una buena idea

LA NACION
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El volante francés Geoffrey Kondogbia se convirtió este martes en la segunda incorporación de peso del Atlético de Madrid, tras la resonante contratación del exdelantero del Barcelona Luis Suárez al inicio de la nueva temporada de La Liga española..

Kondogbia, proveniente del Fútbol Club Valencia, llegó al conjunto colchonero a cambio de 20 millones de euros por las próximas cuatro temporadas. El arribo del futbolista de 27 años tiene como objetivo reforzar el mediocampo rojiblanco luego de la partida de Thomas Partey al fútbol inglés.

Sin embargo, hay una "víctima" inesperada de este traspaso. Se trata de un hincha que en mayo de 2019 decidió, en una jugada un poco arriesgada, tatuarse el rostro de su ídolo en su muslo derecho. El acto heroico fue captado por las cámaras de Valencia Media, el canal oficial de la institución "Che".

"Siempre había querido hacerme a un jugador del Valencia y gracias también un poquito a Nacho he cogido un poquito de fuerza. A mí el que más le gustaba era Kondogobia", dijo en la filmación el entusiasta aficionado. Al parecer, su intención estaba más en el trabajo artístico sobre su cuerpo que en su cariño por el personaje. Después de todo, el volante, que en 2018 quedó afuera de la nómina de la selección de Francia para el mundial de Rusia, obtuvo tan solo un título en el club (la Copa del Rey 2018-19), más allá de su buen desempeño con la camiseta blanca.

El tatuaje le fue realizado en pleno Mestalla, el estadio de Los Pericos. Luego de que terminara el trabajo, el hincha fue al encuentro con Kondogobia en el vestuario del equipo, no sin que antes se le vendaran los ojos para que la reunión tuviera un efecto "sorpresa". Tras verse las caras, el jugador naturalizado centroafricano no ocultó su estupor ante semejante homenaje: "De verdad que es una cosa que me viene al corazón. Tenemos que agradecer a este chico porque es una cosa muy importante para nosotros. Cuando estamos en el cuerpo nos ayuda muchísimo. Es una cosa muy fuerte para mí también".

Finalmente, el mediocampista puso su firma en la pierna del hincha y luego, el artista estampó la rúbrica con tinta permanente en la piel del hombre: "Ahora mismo estoy flipando la verdad. Es una nube. El tatuaje está de locos la verdad. Es idéntico", había dicho el aficionado un rato antes. Su sueño quedó cumplido. Aunque ahora, los destinos de uno y otro, tomaron distinto rumbo.