Herrera guarda compostura; no habla del árbitro

El Universal

Sebastián García, enviado

GUADALUPE, NL., diciembre 27 (EL UNIVERSAL).- Con el rostro enrojecido, inequívoca muestra de la cólera que experimentaba, Miguel Herrera prefirió no hablar... Al menos no mucho, sobre la labor de Luis Enrique Santander en la ida de la final del Apertura 2019.

El director técnico del América salió muy molesto del campo del estadio BBVA porque, a su juicio, en la jugada que precedió al gol de la victoria hubo una falta de Rogelio Funes Mori sobre el meta Guillermo Ochoa.

"No voy a hablar del árbitro", atinó a decir el Piojo. "El VAR está para anular, el árbitro para decidir. La decisión final es de él".

Su ira fue evidente, pero optó por darle vuelta al discurso y apelar a ese amor propio que las Águilas mostraron en los segundos cotejos de las eliminatorias frente a los Tigres y el Morelia.

"El equipo se va a reponer... En el Azteca le daremos la vuelta", sentenció el estratega. "La ventaja [de los Rayados] es mínima, nada más hay que ganar para levantar el título que queremos".

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