El gurú Diego Simeone. La ‘zona Suárez’ y la victoria que el Cholo visualizó 24 horas antes

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El dueño de la pelota: Diego Simeone patea el balón durante el partido entre Atlético de Madrid y Osasuna en el Wanda Metropolitano
GABRIEL BOUYS

Hay que sufrir, dirán en Atlético de Madrid. No sirve de otra manera. De repente, todo se desplomaba. Después de liderar la Liga de España de punta a punta, hasta con 10 puntos de ventaja en algún momento, en la anteúltima fecha perdía. Perdía en casa, ante un rival que apenas había atacado una vez. Osasuna era el diablo. Y Real Madrid ganaba en su visita a Athletic Bilbao para refrescarle las peores pesadillas de la Champions League. El juego se paró para hidratar a los equipos, entonces Diego Simeone reunió a los suyos y arengó: “Cabeza, cabeza. Tranquilos, que en una va a llegar el gol”. De inmediato, cuando quedaban ocho minutos para el cierre, empató el brasileño Renan Lodi. ¿Servía? No. Igualados en 81 unidades, la ventaja de cara a la fecha final era para Real porque tiene en favor el resultado de los choques entre sí. Pero apareció él, el ‘Pistolero’, Luis Suárez, el descarte de Barcelona que a la misma hora perdía 2-1 en el Camp Nou con Celta para quemar su última carta.

Suárez no convertía desde finales de marzo. Llevaba ocho partidos en serie con el arco rival prohibido. Hasta el poste le había negado el grito en el primer tiempo, cuando Atlético de Madrid avasalló a Osasuna. En la conferencia de prensa anterior al duelo, cuando a Simeone le preguntaron por la frustración que podría cargar el uruguayo ante una serie tan adversa, simplemente respondió: “Entramos en la zona de Luis Suárez, él puede resolver. Tiene la jerarquía y está acostumbrado a hacerlo”. Un homenaje a la ‘zona Cesarini’, que nació a partir de Renato Cesarini y su singular habilidad para marcar cuando el reloj parecía asfixiar al encuentro. ¿Cuál fue el aporte de Suárez hasta ahora en la campaña? 19 goles.

Las vueltas del futbol: Simeone preparaba la última y desesperada variante, el ingreso de un delantero, Vitolo, cuando llegó el gol de Suárez. Y cambió, claro. Mandó a la cancha a Kondogbia, un volante central recuperador. Vivió esos instantes finales con los nervios de siempre, y con el pitazo salió corriendo hacia las entrañas del Wanda Metropolitano. Una escena que se repite desde que la Liga se volvió un hervidero: se va, sin saludar ni a los propios. Como, hasta la fecha anterior, tampoco veía los cotejos de sus rivales cuando jugaban en horarios diferentes al Aleti.

Todo Atlético Madrid festeja el gol de Luis Suárez durante el partido que disputaron con el Osasuna
Denis Doyle


Todo Atlético Madrid festeja el gol de Luis Suárez durante el partido que disputaron con el Osasuna (Denis Doyle/)

Atlético no merecía ni empatar el duelo con Osasuna. Lo había reducido siempre, pero había pecado por su falta de eficacia. Y un solitario cabezazo de Ante Budimir, que Oblak rechazó cuando la pelota ya había ingresado, cambió el escenario. Y, de repente, el destino de la Liga también. A los colchoneros hasta les habían anulado, correctamente, dos tantos a instancias del VAR. Pero Atlético de Madrid regresó de ese umbral tortuoso.

¿Y ahora? Última fecha. Atlético irá a Valladolid, que está penúltimo y se jugará el descenso. De las tres plazas, ya bajó de categoría Eibar, y entre Valladolid (31 puntos), Elche (33) y Huesca (33) se resolverán las otras dos. Si Huesca le gana a Valencia, a Valladolid ya nada le alcanzará para seguir en Primera. Real Madrid recibirá a Villarreal, séptimo, en un mano a mano directo con Betis –ambos con 58 puntos– para resolver el cupo directo para la próxima Europa League.

Luis Suárez, siempre decisivo: el uruguayo fue vital para un triunfo que vale media Liga para el Aleti
Manu Fernandez


Luis Suárez, siempre decisivo: el uruguayo fue vital para un triunfo que vale media Liga para el Aleti (Manu Fernandez/)

Real se impuso 1-0 en el nuevo San Mamés con un tanto de Nacho. Y del título al alcance, pasó a quedar expectante: 83 puntos contra 81, la cosecha de los enemigos de Madrid. El gol de Barcelona, que empezó ganando, lo hizo Messi. Para agigantar el contraste entre su rentabilidad y la del equipo de Ronald Koeman: llegó a 30 goles, el piso, como mínimo de su producción en nueve ligas españolas. Infernal.

En las últimas siete fechas, cuando la Liga se puso al rojo vivo, Atlético sumó 16 puntos, y luego se escalonan Sevilla con 13, Real Madrid con 12 y Barcelona con 11. Eso marca también a quien le tembló menos el pulso en los momentos urgentes. “Es nuestra vida. Elegimos esta profesión para llegar a estos momentos. Ahora, a preparar la final con Valladolid con la misma pasión con la que llegué al club en 2011. No pienso negativamente en no ganar la Liga. No entiendo otra palabra que no sea no aflojar”, resumió Simeone tras el electrizante desenlace del duelo con Osasuna. Esa personalidad se la inyectó al equipo. ‘Partido a partido’, repite como un mantra. Ahora sí, queda un partido. El estado ideal: nunca le gusta ganar con holgura.