Guillermo Ochoa entrena aparte en América

El Universal

CIUDAD DE MÉXICO, diciembre 4 (EL UNIVERSAL).- Aunque alegre por la remontada sobre los Tigres (4-5), el América llegará golpeado para las semifinales. Contra el Morelia, las alarmas siguen encendidas, ahora por el guardameta Guillermo Ochoa.

El ídolo del americanismo hizo trabajo diferenciado bajo la supervisión de José Torruco, entrenador de porteros del Nido. Mientras tanto el chileno Nicolás Castillo lució recuperado de un desgarro, aunque "el Piojo" lo pensará dos veces para devolverlo a la cancha mañana, en su visita al estadio Morelos; reservará al delantero andino para la vuelta, en el Azteca.

Pero el fantasma de las lesiones es insistente y ronda —con una sobrecarga muscular—, al volante ecuatoriano Renato Ibarra, quien también entrenó por separado.

Santiago Baños, presidente deportivo del América, retomará la relación con el Independiente, tras la demanda que las Águilas ganaron ante la FIFA, por un incumplimiento de pagos en la venta de Silvio Romero. Como ofrenda de paz, Pablo Moyano, vicepresidente del conjunto de Avellaneda, aprovechará su viaje a México para facilitarle a los azulcrema el fichaje del central Alan Franco.

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