Guido Rodríguez: el Busquets del conurbano que se fue de River por consejo de Gallardo y es una de las figuras de la selección argentina en la Copa América

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Guido Rodriguez, feliz, en el predio de la AFA.
Guido Rodriguez, feliz, en el predio de la AFA.

“Nunca harás historia en tu zona de confort”, dice la frase colgada en el perfil de Instagram de Guido Rodríguez. Y es un perfecto resumen de la carrera deportiva del mediocampista de 27 años de Betis y del seleccionado argentino . Una apuesta en el verano de 2016 en busca de continuidad fue el kilómetro cero de un camino que puede llevarlo a la Premier League inglesa y a Qatar 2022.

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“Va a ser muy difícil reemplazarlo. Yo lo pongo a la altura de Xabi Alonso, Busquets, Toni Kroos”, comparó Ariel Holan, por entonces entrenador de Defensa y Justicia. Era junio de 2016, y este Busquets del conurbano (nació en Sáenz Peña, provincia de Buenos Aires, en abril de 1994) apenas había jugado un semestre con el Halcón. Suficiente. La apuesta de Rodríguez resultó ser un pleno: lo vinieron a buscar de México y se mudó a Xolos, de Tijuana, por casi dos millones de dólares. Los cobró River, el club donde este mini Javier Mascherano -el Jefecito es su referente en el puesto- había madurado de niño a hombre. Llegó con 7 y se fue con 21. Era su zona de confort.

El gol de Guido Rodríguez ante Uruguay

A punto de cumplir 21 años, y con algunos partidos en la primera de River (un gol, a Atlético Rafaela, la noche en que Fernando Cavenaghi anotó cuatro y el Millonario se impuso 5-1), Guido Rodríguez clamaba por más minutos. Ya no quería jugar un partido cada tanto, sino habituarse a las concentraciones, a las enseñanzas de sus compañeros famosos que habían dado la vuelta al mundo detrás de la pelota y que volvían para los últimos remates de sus carreras; para sus últimos goles. O sus últimas gambetas, como el caso de Pablo Aimar. Una conversación con el Payaso en el predio de Cardales donde River hizo la pretemporada a comienzos de 2016 fue fundamental. Allí terminó de convencerse: había vida (futbolística) afuera del Monumental.

Guido Rodríguez, en acción ante Belgrano
Mauro Alfieri


Guido Rodríguez, en acción ante Belgrano (Mauro Alfieri/)

Del otro lado de la línea de celular estaba Holan, que lo tenía en la cabeza desde hacía medio año. Rodríguez se definió y se fue al Halcón a terminar de formarse; a demostrarse a sí mismo que estaba preparado para competir con los mejores. “En el momento en que tomé la decisión hablé con Marcelo (Gallardo). Me vino a hablar y me dijo que era bueno para mí en ese momento, para jugar. Me aconsejó, me dio su apoyo y una o dos veces hablamos cuando yo estaba a préstamo”, recordó Rodríguez en el podcast “Basta Chicos”, del periodista Santiago Marani.

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Si lo decían dos pesos pesados como Aimar y Gallardo, había que hacerles caso. Rodríguez, entonces, dejó los hoteles cinco estrellas que podía proponerle River y se aferró a su sueño. Desde ese momento, nunca paró. Emigró a México y en un puñado de partidos se adueñó del mediocampo de Xolos de Tijuana, el equipo que suele tener en sus tribunas a hinchas estadounidenses. No tardó en aparecer en el radar de los clubes más poderosos. Se lo llevó América, el más popular, quien también contrató al entrenador de Xolos, Miguel Herrera, el Holan azteca que supo sacarle a Rodríguez todo el fútbol que llevaba en sus botines.

El argentino Guido Rodríguez, a la izquierda, y el paraguayo Adrián Cubas, luchan por el balón durante un partido de fútbol de la Copa América en el estadio Nacional de Brasilia, Brasil, el lunes 21 de junio de 2021.
AP / Eraldo Peres


El argentino Guido Rodríguez, a la izquierda, y el paraguayo Adrián Cubas, luchan por el balón durante un partido de fútbol de la Copa América en el estadio Nacional de Brasilia, Brasil, el lunes 21 de junio de 2021. (AP / Eraldo Peres/)

El comienzo en México fue rocoso. La exigencia no era la misma que en Argentina. El juego de la liga MX suele ser más físico. Debía acostumbrarse a la presión constante. “Puteaba”, recuerda el futbolista argentino sobre sus primeros ejercicios en el gimnasio con Giber Becerra, el preparador físico de Miguel Herrera. “Me costaban los ejercicios de fuerza en el tren superior”, evoca Rodríguez. Debía salir de la zona de confort. Otra vez.

Ponerse la camiseta del América era llegar a un grande. En sus primeros partidos derrochó energía. Demasiada: tres expulsiones en un puñado de encuentros. No era el comienzo que se había imaginado. Pero el Piojo Herrera, su entrenador, sabía lo que podía dar. Lo esperó. A fuerza de goles de afuera del área y esfuerzo constante, Rodríguez se ganó a los hinchas. “Estoy muriendo por dentro”, dijo después de errar el penal que significó la derrota de su equipo contra Monterrey en la final del torneo de 2019. Se esforzó por contener las lágrimas y no pudo seguir hablando en la zona mixta.

Guido Rodríguez, jugador del América de México, convocado por Scaloni
Guido Rodríguez, jugador del América de México, convocado por Scaloni


Ya con la 5 de América, en un partido contra León, por la Liga MX.

Era el momento de dar otro paso. Otra aventura. Betis, de España, llamó a su puerta y le ofreció convertirse en el mediocentro titular del equipo. Rodríguez conversó con Diego Láinez, ex compañero suyo en América, quien ya había dado el salto a Andalucía. Buenas señales. Y se apoyó en Giovani Lo Celso y Germán Pezzella, compañeros del futbolista formado en River en el seleccionado. Rodríguez se tomó un avión y se afincó en Sevilla. Otro volver a empezar.

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Apenas 18 meses en Andalucía ( 35 partidos jugados y un gol en la última temporada de la Liga de España ) le bastaron para estar en el radar de Arsenal, de Inglaterra. También, para convertirse en la alternativa de Leandro Paredes en el seleccionado. Le tocó aparecer como titular en el encuentro ante Uruguay: gol de cabeza, su primera conquista con la camiseta albiceleste. Ya no salió, gracias a su primer pase y, sobre todo, al equilibrio que consiguió el equipo con su presencia.

Ahora en Betis, usa la camiseta 21: en la foto, Guido Rodríguez marca a Luka Modric, de Real Madrid.
GABRIEL BOUYS


Ahora en Betis, usa la camiseta 21: en la foto, Guido Rodríguez marca a Luka Modric, de Real Madrid. (GABRIEL BOUYS/)

La cumbia, el mate, su mujer Guadalupe y su hija Francesca (8 años) forman parte del día a día de Rodríguez en Sevilla. Cada convocatoria al seleccionado es una fiesta en esa casa, a punto tal que Guido suele usar la indumentaria oficial para pasearse de la cama al living. En sus redes sociales hay espacio para homenajear al #NiUnaMenos y para recordar a los héroes de Malvinas con una canción de Ciro y los Persas. Guido Rodríguez, el hombre que dio toda la vuelta al fútbol hasta encontrar su lugar, disfruta con este presente. Y le hace honor a otra de sus frases de cabecera: “Haz que se pregunten porqué sigues sonriendo”.

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