Golf. Nate Lashley tenía todo para ganar en el PGA Tour, pero un hoyo fatídico le sacó las chances: 4 putts y un insólito desenlace

LA NACION
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Estaba entusiasmado Nate Lashley. Sus tres vueltas (65-72-68), para un total de -11 (205), lo ponían en una posición expectante para la definición del certamen AT&T Pebble Beach Pro-Am, válido para el PGA Tour y con US$ 7,8 millones en premios. Muchos candidatos y en la punta, nada menos que Jordan Spieth, con 203. Pero golf es golf y todo resulta posible.

Las buenas sensaciones de Lashley continuaron en la vuelta final, en la cancha de par 72 del Pebble Beach CC. Cuatro birdies en el recorrido de ida (hoyos 2, 6, 7 y 9) lo encendieron aún más. Encaró el trayecto de vuelta con la convicción de que el título no era una quimera y lo sintió especialmente en el par 4 del 11, cuando volvió a bajar el par. Con ese -5 y un total de -16, todo era ilusión. Hasta que llegó al par 4 del 16...

Con 403 yardas por delante, debía sortear tres bunkers (uno grande y otros más pequeños por delante) con la salida. Lo hizo sin problemas: 248 yardas para quedar a 152 yardas de la bandera. El segundo impacto no fue tan preciso: se pasó del green. Y con el tercero, aunque seguramente esperaba otra cosa, la dejó a unos 4 metros. Le tocaba tirar para par y continuar en la lucha. Ahí se desató su calvario.

Primer putt, con demasiada velocidad: se pasó un metro. Mueca de enfado. Tomó con fuerza el putter para el próximo toque, ya para bogey. La pelota bordeó el hoyo. Lashley tuvo ganas de revolear el palo, pero se contuvo. Tercer putt (para doble bogey), desde medio metro. La pelota hizo una extraña trayectoria, como si le hubiesen movido el hoyo. Recién con el cuarto putt, desde 40cms, Lashley embocó. Tiró el palo hacia arriba y lo agarró en el aire. Pero la bronca acumulada en esos minutos era demasiada y no pudo controlarla: acto seguido, apisonó fuertemente el green con el palo. Fue triple bogey y la despedida de la pelea por el título.

Para colmo, como si le faltara algo a ese tramo final, Lashley bajó el par 5 del 18, con lo cual selló un 69 (-3) y un total de -14. Terminó 5°, a 4 golpes del vencedor. Un hoyo, ese 16, que lamentará largamente. Lashley, de 38 años, registra una sola victoria en el PGA Tour: fue en 2019, en el Rocket Mortgage Classic, en Detroit.

El hoyo fatal de Lashley

4 putts y un insólito desenlace4 putts y un insólito desenlace

El torneo fue ganado, con -18 (270 golpes), el estadounidense Daniel Berger, hijo del ex tenista Jay Berger, 7° del mundo y quien en 1986 se impuso en el ATP de la República en el Buenos Aires Lawn Tennis Club. Berger presentó tarjetas de 67-66-72-65. Una vuelta de -7 en los 18 hoyos finales que lo impulsó a la victoria, con cuatro birdies, dos águilas (una en el 18, aunque le alcanzaba con un birdie para ganar) y un bogey. Berger, de 27 años, había ganado hace 8 meses el Charles Schwab Challenge, en Forth Worth, Texas. La de este domingo fue su tercera victoria en el PGA Tour.

Su segunda águila del día, y cuarta del campeonato - Fuente: PGA TourSu segunda águila del día, y cuarta del campeonato - Fuente: PGA Tour

Segundo, a dos golpes, se ubicó su compatriota Maverick McNealy (-6), que tuvo otra destacada labor en la jornada final, con 8 birdies y dos bogeys. Jordan Spieth compartió el tercer lugar, con 273 (-15), luego de un recorrido final de 70 golpes.