Goleador exquisito y vengador anónimo: secretos del héroe del mejor equipo del mundo

Ariel Ruya
lanacion.com

Roberto Firmino, Bobby, es fanático de Fluminense desde pequeño, cuando pateaba pelotas sobre las playas de Maceió, un paraíso en el norte de Brasil. Un paso por Figueirense lo trasladó directamente a Europa, a un equipo sin brillo: Hoffenheim. Y es, en Liverpool en donde recupera la esencia del potrero, la elegancia de la sutileza: no marca goles, convierte golazos, es un enemigo del puntín y para arriba, del clásico pescador del área. Siempre detrás de Mo Salah y Mané, los estrategas del ataque de los Reds, al fin le pone la rúbrica en una cita estelar, en un encuentro decisivo.

Lejos y cerca de su mejor versión en el seleccionado de Brasil y en el conjunto británico, hoy está en la cúspide mundial. Una definición exquisita resuelve el Mundial de Clubes en la agonía del tiempo extra. El adversario es Flamengo, el enemigo íntimo de Flu, en Río de Janeiro. El enemigo íntimo de River, con un par de goles de Gabigol en el final sorprendente de Lima. El (brasileño) enemigo íntimo de... Brasil, el país más futbolero del planeta, más allá de las camisetas. Así es el fútbol. Las vueltas de la vida.

"Ojalá se mantenga en este nivel, casi no pierde una situación. ¿Qué puedo decir sobre 'Bobby' que no todos sepan ya? Es un jugador increíblemente importante. Le gusta mucho ser parte de este plantel, estar aquí rodeado de todos súper futbolistas. Eso lo ayuda mucho. Por supuesto, si tiene jugadores veloces a su alrededor, puede ser ese pequeño tipo descarado entre líneas, para filtrarse, estar allí y meter los goles", lo describe Jürgen Klopp, el entrenador alemán, el creador de un equipo de época.

Es una suerte de Kun Agüero, con unos 10 centímetros de diferencia. Hábil, pícaro, con clase de goleador. Se destaca en el seleccionado, pero no suele brillar. Marcó dos goles en seis encuentros en la exitosa Copa América en su tierra. El 2-0 del triunfo del polémico choque contra la Argentina, por ejemplo. Y un tanto, en el Mundial de Rusia.

Había lanzado, minutos antes, un disparo que chocó contra un palo, en el comienzo de la segunda mitad. El gol lo resuelve con ojo clínico, después de un pase de Mané, desatado en las grandes competencias. Primero, define un encuentro cerrado frente a Monterrey, un 2-1, también con clase. No falla, ahora sí, en la cumbre de los duelos más importantes el mismo que solía ser sustituido, antes que los otros dos fuera de serie.

Origi, héroe en la Champions League, olfateaba la herida. Pero a Bobby, el hincha de Fluminense, no hay que descuidarlo nunca. El gran vengador del mejor equipo del mundo. Liverpool alcanza el Mundial de Clubes, luego de conseguir la Champions League, la Supercopa de Europa y a la caza de Premier League, líder con diez puntos de ventaja sobre Leicester.

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