Gervonta Davis hace el KO del año y lanza una amenaza: "Póngalos en fila que los noqueo a todos"

LA NACION
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El norteamericano Gervonta Davis venció este sábado al mexicano Leo Santa Cruz con espectacular KO en el sexto round y se consolidó como el mejor boxeador de los pesos ligeros junior de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB).

Santa Cruz cayó de espaldas en la esquina del ring y permaneció así durante algo más de un minuto mientras los médicos lo atendían. Luego pudo sentarse e incluso sonrió una vez que recuperó sus sentidos.

Davis tiene ahora un balance invicto de 24 victorias (23 nocauts) y ninguna derrota.

"Continuaré mostrándole a la gente de todo el mundo que soy el mejor. No tengo que llamar a nadie más. Soy el mejor. Solo ponlos en fila que los noqueo a todos, uno por uno", señaló Davis.

Por su parte, el mánager de Davis, Floyd Mayweather, dijo que el boxeador ahora puede elegir a sus oponentes. "Tank es el mejor", dijo Mayweather. "Lo estoy poniendo en posición de hacer lo que yo hice. Pelear con quien él quiera, cuando queramos. él es el mejor".

Por su parte, Santa Cruz (37-2-1 con 19 nocauts), que recibió el primer nocaut de su carrera, había logrado anteriormente el título vacante superpluma de la AMB con una victoria por decisión unánime sobre el estadounidense Miguel Flores.

En el combate de este fin de semana, desde el primer round ambos boxeadores salieron con fuego cruzado, con cierto castigo del mexicano Cruz sobre el estadounidense. Con dominio intercalado entre uno y otro, se repartieron los primeros cinco asaltos.

Pero al principio del sexto, el mexicano Santa Cruz comenzó a ceder y Gervonta pegó sólido y, cuando parecía terminar el round, apareció un ascendente de izquierda espectacular del local que envió a la lona al mexicano para el conteo final.

Con el triunfo, Gervonta Davis se consolidó como uno de los mejores peleadores libra por libra en la actualidad, mientras Leo Santa Cruz demostró un gran corazón de guerrero.

Los organizadores permitieron una entrada limitada de unos 10.000 espectadores en el Alamodome de San Antonio, que cumplieron con el uso de mascarillas y el distanciamiento físico requerido por el coronavirus.