Sin gente, no sabe

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Gabriel Cruz

CIUDAD DE MÉXICO, abril 24 (EL UNIVERSAL).- Volver a promover funciones de lucha libre es todo un reto para quienes por varios años se han dedicado a hacerlo en el sector independiente.

La pandemia y sus restricciones se volvieron un rudo enemigo a vencer. "Hicimos un evento para transmitirlo por internet pero no es lo mismo, el aficionado es el que alimenta a la lucha libre, así que es triste trabajar así ahora", acepta Ricky Castro, quien pese a todo, confía en que pronto, las condiciones le permitan reactivar RCH.

Aunque de inicio, será casi como empezar otra vez. "Volver a hacer un evento grande no será sencillo, es complicado hacer carteles fuertes, las arenas se rentan para dar un porcentaje bajo de aficionados y los gastos no salen. Hay que sentarse y ver qué se puede hacer".

Además, se debe cumplir con todas las medidas sanitarias requeridas por las autoridades. "Porque sería algo muy feo que en uno de los eventos hubiera contagios de Covid-19, hay que ser cuidadosos. Así que de hacer un evento, será con todas las medidas necesarias. No de otra forma".

Su objetivo, dice, siempre fue darle un giro total a las funciones de lucha libre, una opción distinta a lo que era la Triple A y el CMLL. "Ha sido una experiencia muy buena, la mejor, a pesar de no ser familiar de un luchador ni nada parecido, es algo que traigo en la sangre, me encanta y lo hago con mucho gusto siempre que puedo".

"Pero no es nada fácil ser promotor", reitera. "A mucha gente se le hace sencillo poner luchas. Hay que planear mucho y no basta tener dinero".