El generador de juego que le falta (y le faltará) a Guillermo

De los tres partidos en el campeonato en los que Boca no tuvo a Centurión, solo pudo ganar uno solo. ¿Por qué es tan importante el '10'?

"Lamento más lo de Centurión que estos dos puntos", dijo Guillermo Barros Schelotto en la conferencia de prensa después del increíble empate ante Patronato en el último minuto. No le importó demasiado que todos hayan jugado para Boca. Al DT, lo que más lo preocupa, es que después del amargo empate del domingo por la noche, tendrá que seguir buscando cómo sustituir al '10'.

Ricky tendrá para, al menos, un mes y medio de recuperación, lo que lo dejaría virtualmente afuera del Superclásico, amén de un apurado regreso. Para el Mellizo, las seis semanas que tendrá que esperar para volver a tenerlo significarán, además, tener que afrontar no solo el choque contra River, sino también los duelos ante Estudiantes antes y Newell's después. Una seguidilla que bien podría definir el campeonato a su favor.

Centurión jugó 17 partidos por el campeonato desde que llegó. De las 12 veces que fue titular, el Xeneize ganó nueve veces y empató tres, mientras que de las cinco que fue suplente, cayó una vez (ante Lanús), igualó otra (ante Tigre), mientras que el resto fueron triunfos. Al mismo tiempo, las tres veces que se ausentó, el conjunto de La Ribera obtuvo una derrota (ante Talleres), un empate (ante Patronato) y una victoria (contra San Lorenzo). De hecho, es la segunda vez en lo que va del 2017 que el Melli no puede contar con él y es la segunda vez que su equipo no gana en el año.

¿Por qué es tan importante para el sistema que propone Guille? En principio, porque es el encargado de romper las líneas. Habitualmente, toma la pelota en un costado, en tres cuartos de cancha, y busca ir siempre para adelante, gambeteando, pero también asistiendo a sus compañeros. Sin ser un enganche tradicional, es quien une las líneas y hace que Boca no sea previsible. Con él, puede atacar por afuera, pero también por el medio.

Ante el Rojinegro, el técnico ensayó con Solís. La prueba no estuvo mal y de hecho el ex-Talleres dejó la cancha mientras el resultado era todavía positivo. Sin embargo, sigue faltando el generador de juego. Sin Gago ni Centurión, Guillermo tendrá que seguir probando. Y tendrá que resolverlo pronto, porque no puede dejar más puntos fáciles en el camino.

Qué leer a continuación