Gana con la camiseta y no extraña a Neymar, Coutinho y Casemiro: el dato que confirma que Brasil sigue siendo el mejor de América

Ariel Ruya
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Brasil es el gigante en esta parte del mundo. La Argentina le puede hacer frente: es enorme. Y tiene a Lionel Messi, según los especialistas, el mejor del mundo, tal vez, solo comparado con Cristiano Ronaldo y un puñado de intérpretes más. Sin embargo, ni con el genio rosarino, lejos de sus años de plenitud, el seleccionado argentino pudo conseguir un título. Ni un Mundial, ni una Copa América. Brasil hace tiempo que extravió sus mejores estrellas.

El triunfo de la Argentina

Ronaldo, Ronaldinho, Rivaldo, Roberto Carlos: la nómina es enorme. Pero sigue marcando el pulso y no solo por su magnífica historia: sólo nuestro calificado vecino tiene cinco copas del mundo. Es el campeón vigente de la Copa América -realizada el año pasado, en su tierra- y está en la cúspide de las eliminatorias sudamericanas, con puntaje ideal, rumbo a Qatar 2022. Cuatro partidos, cuatro triunfos. Sin una pizca de brillo, con la autoridad de la historia. De la camiseta.

¿Puede ganar la Argentina sin Leo Messi? ¿Puede ganar con el orgullo de su leyenda? ¿Le alcanza para creer en destruir el maleficio que se extiende desde 1993? Es una incógnita, pero parece una misión (casi) imposible. Brasil lo hace. Juega muy bien, pero no brilla, no seduce, se aparta de su estela de grandeza. Es una verdad irrefutable. La misma que indica que le gana sin despeinarse a Uruguay por 2 a 0, en el Centenario.

Con dos ataques profundos

Sin Neymar (crack del carisma, a kilómetros de Messi en el terreno de la jerarquía), sin Coutinho, sin Casemiro. Algo más que su esqueleto, entre lesiones y coronavirus: cualquier equipo caería por las escaleras, agobiado en el vértigo. Brasil levanta la cabeza, con su escudo. Con Arthur, con Firmino, con Gabriel Jesús. Gana, gana y gana, como si se tratara de un trámite, los rivales se encogen en su paso.

El mejor comienzo en 50 años

Tal vez, en el mano a mano, Francia, Bélgica, España (y hasta Alemania, si se escapa de su letargo), lo superan, lo dominan. Le ganan. En el camino rumbo al próximo Mundial, aquí a la vuelta de la esquina, nadie lo detiene. Ese impulso que debe recuperar la Argentina, cuanto antes, más allá del sencillo triunfo conseguido en Lima frente al peor seleccionado de las eliminatorias. Hoy, Perú no es superior a Bolivia.

Richarlison destacó la ausencia del crack de PSG. "Es claro que sentimos la ausencia de Neymar. Tenemos una base pero, sin Neymar, es difícil. Aunque los demás sabemos lo que tenemos que hacer tanto con él como sin él", afirma el delantero de Everton. Allan se refiere al mal de las bajas, que se convierte en estímulo colectivo.

Los mejores momentos en el Centenario

"Los tres son muy importantes para la selección y para el trabajo que el equipo viene haciendo en los últimos años y es por eso que los que los sustituyan debemos hacer lo máximo para mantener el nivel", cuenta. Y acepta que la era romántica pertenece a otro tiempo. Y más aún, sin los fuera de serie. "No existe partido fácil ni adversario más fácil que otro. Son once contra once. En los últimos partidos Brasil transformó en fácil partidos que eran difíciles. Tenemos que seguir en ese ritmo".

Reducir las dificultades. Potenciar los mínimos detalles. Tite se aburre de las críticas con la prepotencia de los números. Y tiene un dato revelador, que asusta a los rivales.

El 1º de setiembre de 2016, por la séptima fecha de las eliminatorias para el Mundial de Rusia 2018, Tite hizo su presentación como técnico de Brasil. De los 16 partidos de este tipo de clasificación, el equipo que dirige el veterano conductor ganó 14 y empató dos. Si se creara una tabla de posiciones imaginaria desde su debut ante Ecuador en Quito (un triunfo por 3 a 0) hasta hoy, Brasil suma 44 puntos.