Gallardo, entre la tristeza, la frustración y el futuro de su River: "Duele, pero no queda otra que seguir"

Juan Patricio Balbi Vignolo
lanacion.com

Ojos brillosos. Un tono tenue mezclado con un ritmo de voz cansino. Risas nerviosas. Manos incómodas. Y una sensación general de profunda desilusión. Golpeado como pocas veces, Marcelo Gallardo se sentó en la sala de prensa del Estadio Monumental José Fierro y afrontó con hidalguía la derrota, tal como lo hizo hace poco más de tres meses en Lima tras caer con Flamengo en la final de la Copa Libertadores. Se lo vio golpeado. Muy golpeado. Con la sensación de haber hecho todo lo posible y seguir sin poder alcanzar la gloria local. Pero, a la vez, dejó una serie de frases que intentaron llevar consuelo en un momento crítico que hace mirar el futuro con otros ojos.

Sin entrar en las polémicas arbitrales, y tomándose su tiempo ante cada pregunta para aportar sensatez en un momento crítico, el técnico de River se hizo cargo de los errores y apostó por la calma y el pensamiento por encima del profundo sentir. "Lo más normal es perder más de lo que ganás, le pasa a todos los mortales. Yo soy un DT que ha tenido una muy buena racha con momentos inolvidables. Hoy toca perder y seguro van a llamarlo fracaso. Perdimos el campeonato de una manera dolorosa, pero también lo pudimos ganar. Tuvimos las chances y no nos alcanzó. Ahora hay que seguir, no queda otra. Toca ganar y perder. Siempre", destacó en la conferencia tras el empate 1-1 con Atlético Tucumán que le impidió ser campeón, y buscó no dejarse llevar por las críticas a los árbitros tras una noche repleta de errores.

"Más allá de algunas decisiones arbitrales, aunque tampoco voy a entrar en detalles porque Patricio Loustau es uno de los mejores árbitros del fútbol argentino y se puede equivocar como cualquiera que lo hace cada fin de semana en nuestro fútbol. Pesa y duele porque es un partido decisivo, pero no le puedo caer", agregó Gallardo sobre el gol erróneamente anulado a Rafael Borré y los dos penales no sancionados sobre Ignacio Fernández y Matías Suárez.

Se aprende todo el tiempo no solamente en la victoria, ni en la derrota. Lo que nosotros somos no lo vamos a cambiar, lo vamos a tomar con otra postura asumir la responsabilidad y volver a empezarGallardo

Pero la cabeza del técnico de River intentó ir más allá desde el momento en el que se sentó en la sala. Sin disimular la desilusión a flor de piel, nunca buscó excusarse o apuntar a responsables externos. Todo lo contrario: optó por marcar que el campeonato se le escapó a su equipo. "El gol de Toledo vino por la vía que sabíamos que debíamos defender. Pero rescato que no nos quedamos con eso y nos pudimos poner en partido de nuevo. Tuvimos el control y así llegamos al gol. Nos repusimos y, en el segundo tiempo, cuando necesitábamos un plus, no lo tuvimos. Nos faltó, no la pudimos meter. Nos queda ese dolor, tuvimos dos o tres claras que pudieron definir el partido y eso nos deja un sabor medio triste", explicó el Muñeco.

"Perdimos el campeonato, como teníamos la posibilidad de ganarlo. Jugamos nueve partidos, ganamos siete y empatamos dos contra dos rivales durísimos, que sacaron un plus para defender lo suyo. Y no nos alcanzó porque Boca, el rival que venía de atrás, también ganó casi todos los puntos. Creo que con rivales más accesibles y tuvo que hacer menos esfuerzos para conseguir esa cantidad de puntos. Pero si Boca es campeón, por algo es. Sacó más puntos que los que sacamos nosotros y ganó el partido que tenía que ganar, es así. Los felicito por este campeonato", agregó el DT.

Sin opinar abiertamente sobre su futuro, y con contrato hasta diciembre de 2021, ahora el River de Gallardo tendrá que enfocarse de lleno en la Copa Libertadores, tras el debut con derrota 3-0 ante Liga de Quito, y tendrá por delante la Copa de la Superliga y la final de la Supercopa Argentina frente a Racing en mayo. Y el entrenador ya piensa hacia adelante.

"Se aprende en la victoria y en la derrota. Nosotros no vamos a cambiar lo que somos. Hoy nos toca asumir la responsabilidad y volver a empezar. Hay que saber ganar y perder, sin tirar la mierda para otro lado. Y convivir con la derrota aunque se equivoquen los otros", comentó, y cerró: "Yo la paso bien, mal, me enfermo... tengo todas las mismas cosas que los mortales. Y analizo los momentos que debo. Hoy tengo que digerir la frustración. Todos pasamos por estos estados de ánimo. Pero tengo la obligación de estar siempre convencido para bajar un mensaje".

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