Gallardo mantiene abierto el laboratorio de River: las opciones que piensa para la final y el comodín Paulo Díaz

Juan Patricio Balbi Vignolo
lanacion.com

Marcelo Gallardo deberá presentar la planilla con la alineación para la gran final de la Copa Libertadores en el estadio Monumental de Lima con una antelación mínima de 90 minutos. Y quizás hasta ese momento no se conocerá con certeza quiénes serán los elegidos para enfrentar a Flamengo. Es que una de las características más repetidas del ciclo del Muñeco en River es jugar con el misterio de la formación hasta último momento. Sin facilitarle la tarea al rival, son escasas las ocasiones en las que ha confirmado en la previa al equipo titular y reiteradas las veces en las que sorprendió con algún cambio inesperado. Y la definición continental podría sumarse a la última lista.

En los últimos entrenamientos antes de partir ayer rumbo a Perú, el entrenador dispuso cuatro alternativas diferentes para la final única. Pero en la cabeza de Gallardo no solo está el armado del once inicial, sino también la búsqueda de variantes y soluciones para usar durante el juego.

Con los 30 jugadores de la lista a disposición, el primer equipo del plan es el que viene siendo titular: el clásico 4-1-3-2 con Franco Armani en el arco; Gonzalo Montiel, Lucas Martínez Quarta, Javier Pinola y Milton Casco en el fondo; Enzo Pérez en el eje como contención; Nacho Fernández, Exequiel Palacios y Nicolás De La Cruz adelantados; y Rafael Borré y Matías Suárez en ataque.

Hasta ahí, lo habitual. Pero en las otras tres variantes aparece el nombre de un comodín que tomó un protagonismo sorpresivo: Paulo Díaz, el "bombero" chileno que puede oficiar de defensor central, lateral por ambas bandas o volante de marca. Así, en una primera prueba, Gallardo colocó a Díaz en el fondo y dispuso el famoso 5-3-2 que utilizó en la Bombonera en la primera final de la última Libertadores.

Con ese esquema, hubo dos equipos diferentes: uno con Exequiel Palacios y otro con Nicolás De La Cruz. En caso de optar por la línea de tres centrales más los dos laterales, que tomarán el rol de carrileros a la hora de atacar, uno de los dos saldría del equipo.

En tanto, la cuarta alternativa quizás fue la más imprevista: con la línea de cuatro defensores, ubicó al chileno como volante de marca en la zona central para liberar a Enzo Pérez. De esta manera, podría mantener el 4-1-3-2 o utilizar un clásico 4-4-2 según los posicionamientos.

Con Leonardo Ponzio (jugó cuatro partidos en el semestre y solo en uno completó los 90 minutos) y Bruno Zuculini (disputó seis juegos y cuatro de titular) relegados tras sus recientes lesiones, la impensada idea del DT no sería un desafío nuevo para el chileno de 25 años: ha incursionado en ocasiones como mediocampista defensivo durante sus ciclos en Palestino, San Lorenzo y Al Ahli de Arabia Saudita.

Desde su llegada en agosto, Díaz acumula ocho partidos (seis de titular) en River, con 603 minutos jugados y una sola participación en la Copa: ingresó 19 minutos en la semifinal de vuelta frente a Boca en la Bombonera. Pero su polifuncionalidad lo transformó en el comodín que podría ser clave en el plan de Gallardo de cara la final.

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