Galileo, el caballo que batió un récord como padrillo y vale más que Lionel Messi y Cristiano Ronaldo juntos

Carlos Delfino
·5  min de lectura

Según el sitio estadístico alemán Transfermarkt, que recopila información del mundo del fútbol y se especializa en el valor del mercado vigente de los jugadores, Lionel Messi se cotiza en 100 millones de euros y el portugués Cristiano Ronaldo, en 60 millones. Para el diario británico The Sun, cada servicio del padrillo Galileo se estima en alrededor de los 670.000 de la misma moneda y, en virtud de lo que han producido sus decenas de crías que nacen anualmente hasta convertirlo en leyenda, en el libro de pases su valor estaría por encima de los 200 millones. Más que aquellas dos estrellas juntas. Pero para Coolmore, la célebre cabaña que habita en Irlanda, no tiene precio.

¿Qué tiene de particular Galileo? Por lo pronto, el caballo estuvo apenas un año en competencia, con notable suceso, y luego se convirtió en el más prolífico de la historia en cantidad de hijos ganadores de grandes premios en todo el mundo. Cuando ingresó a la producción en 2002, presentarle una yegua valía 50.000 libras. Cinco años más tarde, con sus primeras crías dejando una huella muy pronto, la preñez subió a 150.000 euros. Desde 2008 hasta la actualidad, cada salto ha pasado a ser un tema privado, donde el haras se reserva gran cantidad de ellos y el resto lo comercializa con socios preferenciales. Con el paso del tiempo, se convirtió en un semental más buscado que la vacuna del Covid-19.

Los servicios de Galileo no sólo no están en oferta públicamente, sino que cuando sus crías salen al ring de ventas los corazones de los propietarios y criadores laten más fuerte que en cualquier otro momento de la temporada por la esperanza de acceder a algún descendiente. Con 89 hijos ganadores de clásicos de Grupo 1, superó la barrera de la imaginación y los 84 que había marcado como hito Danehill, otro padrillo de la misma cabaña que murió en 2003.

Lo había alcanzado en noviembre de 2019, con el éxito de la yegua Magic Wand en el Mackinnon Stakes de Flemington, Australia. Este año, Galileo lo superó en junio, cuando la potranca Peaceful obtuvo las 1000 Guineas irlandesas, en Curragh. Más tarde, entre sus nuevas grandes conquistas, Serpentine logró sorprendentemente de punta a punta el Derby de Epsom y se convirtió en su quinta cría en lograrlo, tras las victorias de los potrillos New Approach, Ruler of the World, Australia y Anthony Van Dyck. En la prueba que dio origen a todos los Derbies del planeta, ganó en 2001 y se colgó cinco medallas como progenitor. Comparable desde lo épico a los títulos del quíntuple Juan Manuel Fangio en la Fórmula 1.

Lo de este caballo de 1,60m de alzada y manchas blancas en la cara y la pata izquierda es mágico. Su padre, Sadler's Wells, dio a más de 2000 ganadores y había sido el padrillo más exitoso de la historia británica. Galileo llegó para despojarlo. Su madre, Urban Sea, es una de las pocas yeguas que vencieron en el Arco de Triunfo, en París, y parió a otros tres vencedores premium.

El zaino nació en Irlanda el 30 de marzo de 1998 y su paso por las pistas fue corto y rutilante: ganó sus primeras seis carreras en nueve meses, la del debut por 14 cuerpos. Fue retirado tras su único fracaso, en la Breeder's Cup Classic (G1-2000m) de Belmont Park, al cruzar el océano Atlántico para competir en Nueva York, 364 días después de su primera competencia. Fue la única vez que dejó las pistas de césped para competir sobre arena. Obtuvo ganancias por 1.6 millones de libras.

Como padrillo, año tras año fue superando las expectativas y mitigando el dolor en el haras por la pérdida de Danehill. De proyecto a jefe de raza a la velocidad que se viaja por una montaña rusa. Noel Stapleton, su padrillero en Coolmore, dice que "es una criatura de hábitos, tiene un comportamiento de caballero y creo que sabe lo importante que es". Nadie pasa más tiempo junto a Galileo desde que el semental quedó en Irlanda en 2012, luego de algunos años en los que el caballo alternó un semestre allí y el otro en la sucursal australiana, en Nueva Gales del Sur.

Michael Kinane, su jockey en siete de sus ocho presentaciones, sostuvo hasta el día que se retiró que "no tenía debilidad por él, sino que montarlo era estar en un sueño". Aidan O'Brien, el Pep Guardiola de los entrenadores de caballos, siempre se culpó "por una mala estrategia" en la única derrota que sufrió sobre césped, por la cabeza, en el Irish Champion Stakes, ante Fantastic Light, al que ya había vencido antes. "Anoté un puntero para que hiciera el trabajo de equipo adelante, pero nadie lo siguió", se lamentó, como si no se hubiese encontrado con un gran Frankie Dettori para marcarlo metro a metro en la montura del verdugo y ganar una de las carreras más memorables de este siglo.

Operado de un cólico que puso en riesgo su vida en 2008, Galileo sigue regando de campeones las pistas de todos los continentes. Entre sus hijos está Frankel, que ganó sus 14 carreras entre agosto de 2010 y octubre de 2012 y recibió el rating más alto (140 puntos) de la Federación Internacional en la historia del deporte. El Derby de Epsom de 2019 ofreció la particularidad de que era el padre, abuelo o bisabuelo de 12 de los 13 participantes y la madre del restante estaba en el haras con una cría suya en el vientre.

Claro, a esta altura, sus familias se cruzan en cualquier hipódromo del mundo, incluyendo los argentinos, donde sus hijos Cima de Triomphe, Sixties Icon, Treasure Beach y Heliostatic ya han dado campeones. El único hijo que nació en nuestro país fue la yegua Belle de Nuit, que llegó en el vientre de la repatriada La Belga, pero luego fue llevado a competir a Estados Unidos, donde ganó tres carreras.

TE PUEDE INTERESAR EN VIDEO: Cuacolandia, el refugio mexicano para caballos tras una vida de maltrato