El Galeno sigue la tradición de la familia Wagner

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Gabriel Cruz

CIUDAD DE MÉXICO, abril 25 (EL UNIVERSAL).- Ser luchador profesional era cuestión de tiempo para El Galeno. Su padre, Dr. Wagner Jr., por un lado, y su madre, Rossy Moreno, por el otro, fueron su inspiración y persigue su sueño con el objetivo de no defraudarlos. "Nací en un ring", acepta. Y es que sus tardes de juego eran sobre un ring de verdad, en la legendaria arena Azteca Budokán, "desde chico jugaba a las luchitas en el ring y rompimos varias camas matrimoniales de mamá".

Empezó su aventura a los 8 años, aliado a sus tías luchadoras, Cinthia y Alda (Moreno), después, la escuela lo alejó un poco. "Fue a los 15 que regresé a entrenar con Puma y Chacmol, después seguí con mi madre Rossy Moreno, Último Guerrero, Diva Salvaje y El Bandido. Terminé la prepa y les dije que quería dedicarme a mi sueño que era la lucha libre", recuerda emocionado.

Su madre dudaba un poco, le advertía que necesitaba prepararse, y lo hizo como un hábito durante cuatro años. "Hasta que mi hermano (Hijo de Dr. Wagner Jr.) me preguntó que si ya estaba listo para debutar. Aunque me puse muy nervioso, le dije que sí".

Probó la lona durante cinco luchas sin máscara antes de su estreno. "No quería seguir con el nombre del Dr. Wagner, así que pensé en tomar uno de los motes de mi abuelo, iba más con mi personalidad", remata El Galeno, a quien ya nadie le arrebatará la ilusión.