El futuro de Luis Enrique depende de que se arregle la disputa con Messi

Por Tim Hanlon
Importantes miembros del Barcelona se han reunido con Lionel Messi el miércoles para debatir acerca de la insatisfacción del argentino con su entrenador, Luis Enrique, esperando evitar una disputa que socave la intención del club por alcanzar títulos. En la imagen, el entrenador del Barça, Luis Enrique, durante el partido contra la Real Sociedad, que perdió 1-0, el 4 de enero de 2015. REUTERS/Vincent West

Por Tim Hanlon

BARCELONA (Reuters) - Importantes miembros del Barcelona se han reunido con Lionel Messi el miércoles para debatir acerca de la insatisfacción del argentino con su entrenador, Luis Enrique, esperando evitar una disputa que socave la intención del club por alcanzar títulos.

Luis Enrique se ha visto en el punto de mira mientras el club catalán lucha por mantener el ritmo con el Real Madrid y su futuro podría depender de si es capaz de limar asperezas con el talismán del equipo.

Xavi y otros jugadores influyentes se han reunido con Messi antes del entrenamiento con el objetivo de amansar las aguas.

No ha sido una verdadera sorpresa aunque la situación ha llegado a un punto crítico teniendo en cuenta el dominante estilo de Luis Enrique y la manera en que Messi, como jugador más influyente, ha sido utilizado para recibir privilegios.

El exentrenador Pep Guardiola estaba al mando del club se resignó a permitir que Messi jugara prácticamente todos los partidos después de haberse enfrentado a la ira del argentino cuando intentó que éste descansara.

Otros entrenadores se han concentrado de manera similar en mantener la paz, principalmente Gerardo "Tata" Martino, compatriota de Messi, durante la última temporada, que salió en defensa del jugador cuando parecía que empeoraba su forma y perdía el interés.

Messi ha pasado de ser un inocente adolescente en el Barça que simplemente era feliz jugando al fútbol a convertirse en un calculador profesional que sabe el valor que tiene en el club.

Se cree que el argentino, que ha sido cuatro veces el mejor jugador del año, podría estar disgustado con el estilo sin sentido de Luis Enrique y de sus tácticas durante esta temporada.

El Barcelona va segundo en la tabla, un punto por detrás del Real Madrid, con un partido menos. Aunque todavía está en una buena posición, el equipo no ha conseguido funcionar de forma fluida y en demasiadas ocasiones ha dependido del talento individual para salir del paso.

El conflicto de Messi con Luis Enrique ha empeorado después de que el pasado viernes supuestamente casi llegaran a las manos durante un entrenamiento, tras el cual el jugador se enfadó por haber sido excluido dos días después del once inicial para el enfrentamiento contra la Real Sociedad.

El argentino había vuelto el viernes de su descanso navideño en Argentina y el entrenador consideró que no estaba preparado para el partido.

La decisión de dejarle a él y a Neymar en el banquillo produjo el efecto contrario consiguiendo que el equipo perdiera por 1-0, y se cree que otra acalorada discusión tuvo lugar entre ambos en el vestuario después del partido.

El lunes, Messi no se presentó en el entrenamiento el día de puertas abiertas y tampoco a la visita del club a niños enfermos de un hospital. El mismo día, el argentino empezó a seguir al Chelsea en la red social Instagram, provocando los rumores sobre un incierto futuro.