Frank de Boer, el seleccionador al que le pesa la sombra de Koeman

Agencia EFE
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La Haya, 10 nov (EFE).- Los primeros resultados del seleccionador Frank de Boer al frente de Países Bajos, una derrota contra México y dos empates ante Bosnia Herzegovina e Italia, le han generado críticas por no poner a la "Naranja mecánica" al mismo nivel que su predecesor, Ronald Koeman.

La larga sombra dejada en Amsterdam por el actual entrenador del Barcelona se debe a que tomó las riendas de la selección en un mal momento, tras perderse la Eurocopa 2016 y el Mundial 2018, y clasificó a los suyos para la Eurocopa 2020 con claridad.

Bajo su mando debutó con la absoluta el barcelonista Frenkie de Jong y explotaron joyas como Matthijs de Ligt y Donny van de Beek. La combinación de esos jóvenes talentos con otros más experimentados, como Georginio Wijnaldum, Memphis Depay y Virgil van Dijk, le dio a Países Bajos un carácter ofensivo y un juego rápido que sedujo al aficionado neerlandés.

Cuando Koeman anunció su marcha, la federación neerlandesa tocó varias puertas. La primera fue la de Frank Rijkaard, que rechazó la oferta porque no quiere volver al fútbol profesional. Peter Bosz también dijo que no, pues prefirió seguir entrenando al Bayer Leverkusen.

La elección final de De Boer se interpretó como un mal menor, un entrenador de perfil bajo con el que se buscaba darle continuidad al combinado nacional. Un deseo que habría sido difícil de cumplir si se hubiera optado por Louis van Gaal, nombre con el que se especuló en la prensa neerlandesa.

Parte de la desconfianza en De Boer reside en sus malas experiencias como técnico en el extranjero. En el Inter de Milán fue destituido tras sólo 11 jornadas y en Crystal Palace duró 77 días. Tras abandonar la Premier, dirigió al Atlanta United de la MLS durante una temporada y media.

Sus defensores dicen que se entiende mejor con futbolistas neerlandeses. Ponen como ejemplo su espectacular carrera en el banquillo del Ajax, donde consiguió cuatro títulos de Eredivisie y una Supercopa de Holanda entre las temporadas 2010/11 y 2013/14.

No obstante, el arranque de De Boer al frente de la selección ha sembrado dudas. Contra México (0-1), optó por reservar a Frenkie de Jong y los suyos jugaron sin intensidad. "Era un partido amistoso y no jugamos con el equipo más fuerte posible. Tal vez podría decir eso como excusa", dijo tras el encuentro.

Las mayores críticas surgieron tras el decepcionante empate contra Bosnia-Herzegovina (0-0), en el que los neerlandeses estuvieron lentos e imprecisos, generando ocasiones reales de gol solamente en los últimos minutos.

Una de las voces que más sonaron contra el seleccionador fue la del exfutbolista Rafael van der Vaart, comentarista habitual en la televisión de Países Bajos. Criticó que optase para el once inicial por Donyell Malen por la derecha en lugar de Steven Berghuis, del Feyenoord, que salió en el minuto 69 y mejoró el juego de los suyos.

Uno de los principales problemas de De Boer es que aún no ha encontrado un esquema fijo. Dijo que seguiría los pasos de Koeman, pero para su estreno contra México cambió el habitual 4-2-3-1 del barcelonista por un 4-3-3 que no le funcionó. En Bosnia Herzegovina volvió sin éxito al dibujo de su predecesor y contra Italia trazó un sorprendente 5-3-2, con Frenkie de Jong como vertebrador del juego.

Preocupa especialmente la falta de gol, pues la Naranja Mecánica sólo ha transformado un gol desde el estreno de De Boer, obra de Donny van de Beek frente a Italia. No obstante, ese partido dio muestras de mejoras en el juego neerlandés, mucho más ofensivo que en los dos anteriores a pesar de elegir una defensa de cinco hombres.

Para el encuentro contra España, el técnico ha dicho que hará rotaciones y dará oportunidades a jugadores jóvenes. Una opción lógica teniendo en cuenta el carácter amistoso del duelo y que la "Naranja mecánica" se jugará el liderato de su grupo de la Liga de las Naciones en los próximos dos partidos, contra Bosnia-Herzegovina y Polonia.

El riesgo para De Boer es que, si vuelve a introducir cambios y no funcionan, dará la impresión de que sigue sin definir su juego. Un cambio de rumbo que, a siete meses de la Eurocopa, daría más resonancia a las voces que lamentan la marcha de Koeman.

David Morales Urbaneja

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