La F1 apuesta por la emoción y deja a un lado su esencia

Oriol Muñoz
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BAHRAIN, BAHRAIN - MARCH 28: Max Verstappen of the Netherlands driving the (33) Red Bull Racing RB16B Honda leads the rest of the field at the start of the race into the first corner during the F1 Grand Prix of Bahrain at Bahrain International Circuit on March 28, 2021 in Bahrain, Bahrain. (Photo by Bryn Lennon/Getty Images)
La FIA y los equipos de la F1 han aprobado la relaización de tres carreras al sprint en este mismo 2021 (Photo by Bryn Lennon/Getty Images)

Que la Fórmula 1 necesita reinventarse es algo que en lo que la mayoría de los aficionados a este deporte pueden coincidir. Son muchos años en la que el formato no se ha tocado prácticamente y esto ha provocado un estancamiento en lo que a nivel de emoción se refiere. Es por ello por lo que la FIA va a probar este 2021 las carreras al sprint, con el fin de tener más emoción y entretenimiento en un fin de semana y poder igualar un poco las fuerzas. Pero ¿realmente es esta la solución a los problemas de la actual F1?

Primero de todo expliquemos en qué consisten. Se tratan de unas carreras de 100km con la que se decidirá la parrilla de salida de la carrera del domingo. Se celebrarán el sábado y los tres primeros sumarán tres, dos y un punto respectivamente. Por lo tanto, el evento más importante del fin de semana seguirá siendo la cita del domingo. Para decidir las posiciones de salida de las pruebas al sprint se realizará una clasificación con el formato actual, con las tres Qs, el viernes. Los entrenamientos libres serán tan solo de una hora y se realizarán el viernes y el sábado por la mañana. Este nuevo formato se pondrá a prueba en Silverstone, Monza y, con casi toda seguridad, en Interlagos.

En un inicio se propuso que estas carreras decidieran los puestos de salida del domingo pero con parrilla invertida. Es decir, los ganadores salieran de atrás. Muchos pilotos se pusieron en contra. De hecho, hay una famosa rueda de prensa con Sebastian Vettel y Lewis Hamilton presentes donde ambos fueron cristalinos: “No sé a quién se le ha ocurrido pero es una basura”. Por suerte, la F1 ha escuchado la opinión de sus pilotos y al menos lo de la parrilla invertida parece que se ha dejado de lado. En categorías de promoción puede estar bien para conocer como se desenvuelven los pilotos más jóvenes cuando están en problemas, pero en F1, con las diferencias entre los equipos TOP y de media tabla, en cuestión de 10 vueltas cada uno estaría en su posición.

La F1 siempre se ha caracterizado por ser un deporte de equipo donde la dupla piloto y escudería consiguen el binomio más competitivo posible. Intentar truncar ese objetivo usando carreras al sprint por ver si les pasa algo a los favoritos y así sufren el domingo es desvirtuar lo que es el ADN de este deporte. Este intento de crear emoción es un movimiento desesperado para poder acabar con la monotonía en la que llevamos inmersos desde el inicio la era híbrida. Pero la igualdad se debe buscar mediante una normativa y unas reglas con las que sea una quimera sacarle un mundo a los demás, como ha hecho Mercedes desde 2014. A este respecto, Vettel dijo el año pasado algo que lo deja muy claro: “Si nos ganan es porque están haciendo un trabajo mejor”. Ni más ni menos. Además, con una recompensa tan pobre a nivel de puntos, es lógico pensar que los equipos no van a ir a por todas para no perjudicar la preparación de todo el fin de semana.

La idea es conseguir la igualdad entre marcas que hay en MotoGP, por ejemplo. Justamente está competición no ha cambiado nada su esencia. Han retocado su sistema de clasificación como ha ocurrido más de una vez en F1, pero a base de años buscando esa igualdad con un reglamento donde hay más concesiones para los equipos pequeños, han visto como la diferencia entre unos y otros ha desaparecido totalmente. En un período de cinco años han pasado de tener dos motos punteras a tener 15 pilotos en un segundo en cada clasificación. Este es el camino que debe seguir la F1 y en 2022, con la nueva normativa, hay una oportunidad de oro.

Otro elemento contrario a estas carreras para los más puristas es el tema de la estadísticas y el valor de la clasificación. Con dos carreras en un GP, ¿cuál se cuenta como triunfo en el libro de los récords, las del domingo o ambas? Es una cuestión que se debería resolver. ¿Y qué valor se le dará a la quali a largo plazo? Al final lo importante será la carrera del sábado porque es lo que decidirán la parrilla de salida del domingo. Entonces el interés por una clasificación cuya repercusión es más bien poca irá desapareciendo. Empezando al colocarla un viernes, donde la audiencia, por motivos obvios, es mucho menor.

Está claro que no se puede opinar de forma con todas las bases hasta que se efectúe este período de prueba. En esto la FIA acierta al no imponerlo sin haberlo probado antes. Por ejemplo, el sistema de clasificación que se impuso en 2016 duró tan solo dos carreras porque no se había estudiado como es debido. Al menos esta vez se probará antes de implementarlo durante todo un año. Habrá que estar expectante para conocer cada opinión de los pilotos y equipos, que no dejan de ser los verdaderos protagonistas del Gran Circo.

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