El "Ulises" del fútbol uruguayo llega a Atenas

Agencia EFE
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Montevideo, 17 mar (EFE).- El adjetivo "homérico" calzaba a la perfección con su perfil apolíneo y su manera aguerrida de jugar al fútbol. Por eso no es de extrañar que varios periodistas lo usasen en entrevistas o crónicas durante su paso por el fútbol español. Diego Forlán, aquel "Ulises" que describían, llega ahora a Atenas.

No por esperada la noticia deja de sorprender. El exfutbolista de los españoles Villarreal y Atlético de Madrid, del inglés Manchester United o del argentino Independiente, ganador de títulos en clubes y con su selección y elegido mejor jugador del Mundial de Sudáfrica 2010, es el nuevo técnico de un modesto equipo de la Segunda División del fútbol uruguayo, el Atenas de San Carlos.

Y lejos de ver un problema en competir en 'la B', como le dicen a ese torneo en el país suramericano, Forlán lo asume como un nuevo desafío, con las mismas ganas con las que en diciembre de 2019 asumió el tremendo reto de debutar en el banquillo de su amado Peñarol.

Si algo ha caracterizado la carrera de Forlán es su nomadismo y, pese a los cíclopes y cantos de sirena que halló en su extensa carrera como futbolista, el faro siempre estuvo enfocado en la vuelta a casa: Uruguay, Ítaca, su raíz.

EL HÉROE RUBIO Y DE OJOS AZULES

Según recoge su biografía "U-RU-GUA-YO", coescrita en 2010 por el entonces delantero del Atlético de Madrid y el -en aquel momento- jefe de prensa del club rojiblanco Enrique Ramón, el periodista Luis Figuerola Ferreti comparó en el diario Marca a Forlán con el "Ulises" interpretado por el legendario actor Kirk Douglas.

"Si uno se fija en el rostro del delantero uruguayo se le puede adivinar un extraordinario parecido con el Ulises de Douglas (...) El cine americano dio a la épica cabello rubio y ojos azules. Y como además el delantero presenta perfectamente la intrepidez del héroe de 'La Odisea', el adjetivo homérico le venía que ni pintado", escribió sobre la etapa española de Forlán.

Figuerola Ferreti agregaba en su texto que si algo definía al entonces futbolista era "la ansiedad de aventura y su determinación ante el adversario".

Su colega Orfeo Suárez iniciaba así en noviembre de 2007 el texto de una entrevista publicada en el periódico El Mundo: "Con su perfil homérico y su abdomen de mármol, Diego Forlán parece salido de un pasaje de 'La Iliada'", si bien recordaba que al montevideano le gustaba más la historia que "la mitología".

EL FÚTBOL EN SU HISTORIA

Quizá por ese apego al pasado, continuó una saga familiar: su abuelo materno, Juan Carlos Corazzo, fue una figura del Independiente argentino y obtuvo dos Copas América como seleccionador de Uruguay; y su padre, Pablo Forlán, inscribió su nombre con letras de oro en la historia del Peñarol de Montevideo, con el que ganó una Copa Libertadores y una Intercontinental.

Y precisamente la carrera profesional del ya delantero Forlán -aparcada su pasión por las raquetas de tenis- arrancó por el "Rojo" de Avellaneda, desde donde saltó a otro equipo 'red', el Manchester United, en lo que fue su primera experiencia europea.

Los españoles Villarreal y Atlético de Madrid, con los que cosechó títulos como goleador y trofeos internacionales; y el Inter de Milán italiano completaron su periplo por el Viejo Continente.

El brasileño Internacional de Porto Alegre, el japonés Cerezo Osaka, el Peñarol uruguayo, el Mumbai City indio y el Kitchee hongkonés cerraron su trayectoria como jugador, que se complementó con la Celeste, en la que, de la mano del "Maestro" Oscar Washington Tabárez, obtuvo la Copa América 2011 y el cuarto puesto en el Mundial de Sudáfrica 2010, del que fue designado mejor jugador.

ATENAS, OTRO BANQUILLO DE CAMINO A ÍTACA

En una reciente entrevista concedida a Efe en su casa de Montevideo, Forlán reconocía haber aprendido mucho en su paso por el banquillo del Peñarol, que ocupó entre diciembre de 2019 y agosto de 2020, pese a no haber podido disfrutar del tiempo necesario para llevar adelante su proyecto.

Y también se expresaba sobre la posibilidad -confirmada este miércoles por la entidad- de dirigir a un equipo en Segunda y le seducía la opción de contar con esa confianza para llevar a un modesto conjunto a la máxima categoría.

"Uno tiene que intentar ganar tiempo para ir demostrando el trabajo, que lo vayan conociendo los jugadores para ir desarrollando la idea que uno tiene para, con lo que uno cree y trabajando bien, los resultados sean más positivos que negativos", declaraba en esa ocasión.

Con este fichaje, Forlán vuelve a la actividad y, sobre todo, sigue en Uruguay, su patria querida, al tiempo que no esconde -como dijo a Efe- su lejano sueño de dirigir algún día a alguno de los equipos internacionales en los que jugó o a la selección de Uruguay, quizá la Ítaca del 'Ulises' Forlán.

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