El Flaco Chela, a su manera

A las 11.17, en su cuenta de Twitter, Juan Ignacio Chela anunció que había llegado el momento de pasar a otra etapa en su vida y de retirarse del tenis. La mayoría advirtió que no se trataba de una nueva broma en la red social que en los últimos tiempos lo convirtió en todo un personaje, quizás hasta más pícaro y divertido del que se mostró durante tantos años por los courts del mundo; un carácter que exhibió en el programa Tenis Pro, una revelación en su momento. "El Torino fundió motor", agregó, como para ratificar una noticia que se aguardaba desde hacía meses, que se temía.

El espigado jugador nacido en Ciudad Evita empezó a vivir un martirio en febrero, en el torneo de Acapulco. Inflamación en ambos tendones de Aquiles fue el diagnóstico que lo perturbó, que no le permitió hacer lo que disfrutaba desde niño: correr detrás de una pelotita con la raqueta en la mano y la gorra con la visera hacia atrás. A los 33 años, siendo N° 176 (aunque en realidad su último partido fue en Wimbledon; cayó en la 1a rueda con el eslovaco Martin Klizan por 7-5, 3-6, 7-6, 1-6 y 11-9), con una carrera que sería la envidia para muchos, Chela dijo basta. Con su figura de 1,90 metros se va el penúltimo sobreviviente de la Legión de tenistas argentinos. Sólo queda David Nalbandian de aquella gran camada.

Demasiado fue lo que vivió Chela, con altibajos. Pero siempre lo hizo a su manera. Sus espejos fueron Pete Sampras, Hernán Gumy y Franco Squillari. "De chico era bastante maleta. Los de mi generación se metieron rápido entre los 50 mejores del mundo, y yo ni siquiera pasaba la clasificación de los torneos", confesó, hace un tiempo, con su cuidado y particular sentido del humor. Respetuoso, muy querido por sus colegas, conquistó seis títulos (México 2000, Amersfoort 2002, Estoril 2004, Acapulco 2007 y Bucarest y Houston 2010) y, en Grand Slams, alcanzó los cuartos de final en el US Open 2007, y en Roland Garros 2004 y 2011. Derrotó 17 veces a jugadores top 10, y entre sus 18 partidos en la Copa Davis (12 éxitos y seis caídas), atesora el quinto punto ganado ante el croata Sasa Tuksar, por los cuartos de final de 2006, en Zagreb. En la final de ese año, perdida 3-2 ante Rusia, en Moscú, cayó en el primer punto ante Davydenko. "Mucha gente me vio como un jugador regular, que pudo alcanzar más. Pero estoy conforme, porque siempre me mantuve", explicó Chela, que hoy recuerda con una sonrisa aquel salivazo a Lleyton Hewitt, en el Australian Open 2005. "Me insultaba, acumulé calentura y no me importó nada", confesó. Lo sancionaron con US$ 2000. Al año siguiente, se dio el gusto de vencerlo en Melbourne.

Padeció golpes fuertes. Como en abril de 2001, cuando fue suspendido por el uso de metiltestosterona (la sanción fue por tres meses, perdió muchos puntos, pero se recuperó y volvió). O en 2008, cuando pensó en retirarse tras operarse una hernia inguinal. Pero el Flaco, casado con Verónica Luz Alonso desde 2008 (fue una semana antes de la final de la Davis con España), le puso buena cara a su carrera. "La decisión no me costó, en algún momento se termina. Siento que no me quedó nada pendiente", dijo ayer en FM Imagina. Intentó disfrutar lo que hizo. Y, a su manera, lo consiguió.

326

Victorias en ATP. El 4° argentino con más éxitos, detrás de Vilas (923), Nalbandian (377) y Clerc (375).

Algunos de sus mensajes en Twitter

13 de agosto

Para el INDEC @juanichela es top 10.

27 de agosto

Me acuerdo la vez que llegué a la final del US Open, re buenas entradas conseguí.

30 de agosto

A Djokovic un niño le pidió que se case con él, a mí uno me pidió el divorcio y sin la tenencia de mis golpes.

1° de noviembre

Estoy refeliz porque clasifiqué al torneo de maestros, juego el lunes contra el de matemáticas.

26 de noviembre

En mi carrera tuve sólo un error no forzado, ser tenista.

28 de noviembre

Lo bueno de ser un perro es que muchos me consideran su mejor amigo.

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