Fischer-Random: la aplastante victoria de Wesley So a Magnus Carlsen en la final

LA NACION
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El Fischer Random es una modalidad del ajedrez que implica sortear la posición inicial de las piezas. Es así llamado por ser una invención del legendario Bobby Fischer. En el primer Campeonato Mundial oficial, disputado en Noruega, el filipino Wesley So superó a Magnus Carlsen al ganar cuatro partidas, empatar dos, sin perder ninguna.

Para entrar en materia hay que decir que esta modalidad del ajedrez nació como consecuencia de las críticas de aficionados y jugadores a los muchos empates que se producen dado el alto desarrollo de especialización de las aperturas por parte de los maestros. Ocurre que las aperturas se juegan de memoria, el juego se vuelve tedioso, y gana el que preparó más en su casa, y si los dos prepararon bien, como suele pasar en el nivel magistral, entonces la partida termina tablas.

Queda poco lugar para la imaginación y la inventiva, y el ajedrez se vuelve más científico que artístico. Así las cosas, un buen día Fischer tuvo la idea genial de sortear la posición inicial de las piezas. Con estas particularidades: se mantiene la segunda fila de peones como en el ajedrez clásico y se sortean las piezas de la primera línea siempre ubicando al rey entre las dos torres (para mantener la opción de los dos enroques) y manteniendo los alfiles de distinto color. Las reglas son las mismas del ajedrez. Con estas premisas el total de posiciones iniciales posibles es de 960, una de las cuales es, obvio, la común de siempre.

La Fide decidió darle un impulso a esta modalidad y organizar un campeonato mundial promocional cuyas preliminares se disputaron por internet. Todavía es muy pronto para saber si logrará alcanzar un grado de popularidad comparable al del ajedrez convencional. Por un lado, dada su multiplicidad, el mayor espacio para la imaginación y también para el error, el ajedrez 960 (como también se lo llama) pareciera tener el éxito asegurado; pero ocurre que el ajedrez clásico, por muy trillado que esté, tiene tal grado de familiaridad con sus practicantes, que siempre han estudiado las aperturas clásicas, la Siciliana y sus variantes, el Gambito Dama, y tantas otras, que resulta casi imposible de cambiar por algo nuevo, sin historia, y sin pilares teóricos en los cuales apoyarse. Serán las nuevas generaciones las que podrán o no, adoptar al Fischer Random como uno de sus juegos favoritos.

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