El hachazo de Fede Valverde que celebró hasta Simeone


REUTERS/Waleed Ali
REUTERS/Waleed Ali

El premio al mejor jugador de la final de la Supercopa de España fue elección de Luis Enrique y su cuerpo técnico en la Selección Española, que tuvieron a bien dárselo a Fede Valverde. De haber elegido el ganador Diego Simeone, el uruguayo también se habría llevado la distinción.

Quedaban cinco minutos por jugar en la prórroga cuando un mal control de Dani Carvajal catapultó al espacio a un Álvaro Morata con mucha ventaja sobre sus perseguidores. El delantero había recorrido casi 40 metros y encaraba a Thibaut Courtois justo en el momento en el que fue cazado por detrás por Federico Valverde, el expeditivo centrocampista de 21 que se ha convertido en todo un ídolo madridista en apenas unos meses.

La acción significó la roja directa para el 15 merengue, pero todo el madridismo exclamó lo mismo en ese momento: “Aquí se ha ganado la Supercopa”.

GIUSEPPE CACACE/AFP via Getty Images
GIUSEPPE CACACE/AFP via Getty Images

Valverde dejó el campo resignado, cabizbajo, pero sabiendo que su acción era clave. Recibió el apoyo de todos sus compañeros, de su entrenador, y hasta del propio Simeone. Viéndose en esa tesitura, pocos entrenadores reaccionarían de la manera que lo hizo el Cholo, pero al final de cuentas, el argentino es un tipo especial.

Conociendo su gusto por el fútbol de raza, lo mucho que valora el esfuerzo individual y el sacrificio de los jugadores por el grupo, era normal entender que el técnico colchonero se emocionara con esa acción. Incluso aunque con ella Valverde acababa de privar a su equipo, muy seguramente, del gol de la victoria en una final disputada hasta el final por ambos equipos, el Cholo tuvo la gallardía de reconocer el gran aporte del uruguayo al partido del Real Madrid con esa patada a destiempo y por detrás.

La jugada nos recordó inexorablemente a otra que un compatriota suyo, Luis Suárez, también al principio de su carrera (Mundial de Sudáfrica, 23 años) y también en un momento clave de aquella competición, ejecutó con el mismo aplomo y similar resultado: brindó la última oportunidad a su equipo de ganar, y ganaron.

En aquella ocasión, el ahora delantero del FC Barcelona salvó sobre la línea, con la mano, un gol cantado de Ghana. Fue penalti y expulsión para Suárez, que dejó el campo entre lágrimas, pero tras el falló de la pena máxima de Asamoah Gyan, Uruguay consiguió mantener el tipo y ganar una tanda de penaltis que le hizo llegar a las semifinales ante Holanda. El delantero charrúa acabó siendo recordado como el héroe de aquel partido, y a su compatriota el Pajarito le ocurre ahora tres cuartos de lo mismo.

El propio Simeone reconoció tras el encuentro que con esa acción Valverde inclinó la balanza a favor de los blancos, y es que si el partido del uruguayo ya de por si había sido excelente, con su sacrificio final para frenar la acometida de Morata, Fede acabó por entrar de cabeza en la historia del club blanco.

Al final serían Luis Enrique y su staff los que concederían el premio MVP al uruguayo, aunque ningún protagonista que dispuso de un micrófono tras finalizar el partido pudiera obviar la jugada clave de la final y el rol de Valverde en la misma.

REUTERS/Waleed Ali
REUTERS/Waleed Ali

El Real Madrid ganó su undécima Supercopa de España, arrebatando otra final a su rival capitalino, como ya hiciera en Lisboa o Milán. No hicieron los de Zinedine Zidane el fútbol trenzado y sedoso de las semifinaless ante el Valencia, pero sus jugadores se vaciaron para igualar la impronta competitiva tan característica del Atlético de Madrid del Cholo. Destacaron Courtois, Sergio Ramos, Varane o Modric, pero por encima de todos ellos lo hizo Fede Valverde, la sensación de la temporada. Con su hachazo a Morata, el Pajarito acabó por decantar el título del lado madridista.

Más historias que te puede interesar:

Zidane se consagra como gran estratega... y pronto llega Pep

Se busca un delantero desesperadamente

Benzema está tan bien que sólo le hace sombra Messi

Qué leer a continuación