La Fed cree que la recuperación de EEUU podría ayudar a Europa y otras regiones

Dan Burns y Leika Kihara
·4  min de lectura
FOTO DE ARCHIVO: El presidente de la Fed, Jerome Powell, en una rueda de prensa en Washington, Estados Unidos

Por Dan Burns y Leika Kihara

18 mar (Reuters) - Según las nuevas previsiones de la Reserva Federal, la economía estadounidense parece dispuesta a dejar atrás este año a otros mercados desarrollados gracias a su mayor crecimiento anual en décadas, aunque esta disparidad no preocupa al máximo responsable del banco central.

En todo caso, el presidente de la Fed, Jerome Powell, ve más probable que tras la pandemia una recuperación potente de Estados Unidos ayude a reactivar otros países que aún luchan por estabilizarse, como en Europa, en lugar de que los escasos avances en el extranjero impidan la recuperación nacional.

"La demanda estadounidense, una demanda estadounidense muy importante, conforme mejore la economía, va a favorecer también la actividad mundial , a la larga", dijo Powell el miércoles en una conferencia de prensa al concluir los dos días de reunión sobre política monetaria de la Fed.

"Cuando la economía estadounidense es fuerte, esa fuerza tiende a respaldar también la actividad mundial, es un hecho".

Los comentarios de Powell respondían a la cuestión sobre las perspectivas claramente opuestas que han surgido en las últimas semanas, en particular entre Estados Unidos —donde la distribución de vacunas avanza con rapidez y el gasto federal de ayuda aprobado en los últimos meses asciende a casi 3 billones de dólares— y Europa, donde la campaña de vacunación se está retrasando mientras los fondos de ayuda aprobados hace meses siguen en el limbo.

Los responsables de la estrategia monetaria de la Reserva Federal intervinieron en este escenario pronosticando que el producto interior bruto de EEUU aumentará un 6,5% en 2021, lo que supone el crecimiento más rápido desde la década de 1980.

Esto supone una mejora de 2,3 puntos porcentuales en las perspectivas de este año con respecto a sus anteriores previsiones de diciembre, y supondría una subida contundente de 10 puntos con respecto a la caída del 3,5% de 2020, en caso de que la economía cumpla las nuevas expectativas.

En cambio, la presidenta del Banco Central Europeo Christine Lagarde, la homóloga de Powell al otro lado del Atlántico, ha declarado que la economía de la zona euro se contraerá probablemente en el primer trimestre. Las previsiones de los expertos del BCE sitúan el crecimiento del bloque en un 4% en 2021.

"No me preocupa a corto plazo —quiero decir, me encantaría que Europa creciera más rápido, me encantaría que el despliegue de la vacuna fuera más fluido—, pero no me preocupa demasiado a corto plazo, porque vamos por muy buen camino, con un apoyo fiscal muy fuerte, ahora la vacunación avanza rápidamente y los casos disminuyen", dijo Powell.

"Creo que estamos en una buena posición".

La divergencia no es sólo con Europa. Un sondeo de Reuters realizado el mes pasado estimaba que Japón también sufriría una contracción en el primer trimestre y que el crecimiento del año fiscal 2021 sería de sólo el 3,6%.

Se estima que la demanda potente por parte de EEUU servirá de apoyo a la economía japonesa, que depende de las exportaciones, algo bien visto por el Banco de Japón, que se encuentra celebrando una reunión de dos días sobre los tipos de interés que finaliza el viernes.

La atención de los mercados se centra en las medidas que tomará el Banco de Japón para que su política sea lo suficientemente sostenible como para capear una batalla prolongada contra una inflación baja, así como en la forma en que las declaraciones del gobernador Haruhiko Kuroda sobre las perspectivas de una recuperación precaria.

"La solidez de la economía estadounidense destaca claramente. Esto implica que la economía japonesa disfrutará de una recuperación impulsada por una demanda externa dinámica", dijo Mari Iwashita, economista jefe de mercado de la empresa japonesa Daiwa Securities.

"Pero la demanda externa por sí sola no hará aumentar la inflación, que seguirá siendo baja a menos que el consumo crezca más", añadió.

En el pasado, las divergencias en materia de crecimiento y política monetaria entre los principales bancos centrales provocaban de vez en cuando turbulencias en los mercados. No es el caso esta vez, ya que los precios de las acciones continúan al alza y los mercados de bonos y divisas asimilan con calma la posición de la Fed.

"Estamos experimentando recuperaciones dispares, como ocurrió después de la última crisis", dijo Powell. "En este caso, al igual que en el otro, la recuperación de Estados Unidos está encabezando la recuperación mundial".

(Información de Howard Schneider en Washington, Ann Saphir en Berkeley, California, Jonnelle Marte en Nueva York y Leika Kihara en Tokio; escrito por Dan Burns; editado por Matthew Lewis y Kim Coghill; traducido por Flora Gómez en la redacción de Gdansk)