"Los fantasmas estaban fuera"

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Sevilla, 11 may (EFE).- El doblete de Borja Iglesias tras el revulsivo que supusieron los cambios del mexicano Diego Lainez y el canterano Rodrigo Sánchez 'Rodri' cimentaron la victoria del Betis ante el Granada (2-1) y la conclusión del técnico chileno de los verdiblancos, Manuel Pellegrini, de que "los fantasmas estaban fuera".

El de Santiago suele cincelar con precisión de orfebre sus afirmaciones y no se le conocen resbalones conceptuales en sus interpretaciones y lecturas de los partidos antes y después, y anoche a pie de campo despejó dudas sobre la situación de su equipo después de la victoria que puso fin a una racha de seis empates consecutivos.

Desde el pasado 19 de marzo, cuando ganó al Levante en el Villamarín por 2-0, los de Pellegrini habían empatado con Elche, Atlético de Madrid, Valencia, Athlétic de Bilbao, Real Madrid y Valladolid y, pese a esta secuencia, el chileno ha mantenido monocorde el mismo discurso que recalcó tras la victoria frente a los de Diego Martínez.

A Manuel Pellegrini, en el primero de sus tres años de contrato con el Betis, no se le conoce una queja ni una voz más alta que otra y sí una línea en apariencia obvia y aburrida consistente en que, si no hay fichajes, se recurre a lo de casa -Aitor Ruibal, Juan Miranda, Rodri...- que "ganar acerca al objetivo" y que el "camino es el correcto".

En esta línea y, pese a que pudiera parece de perogrullo, Manuel Pellegrini mantuvo que los puntos de seis partidos empatados, aunque sean idénticos a los de dos triunfos y cuatro derrotas, no son lo mismo y, aunque tampoco se extendió en exceso, como suele, sí bajó el balón al suelo de lo anímico y de la enjundia.

"Esos seis empates no los cambio por dos triunfos y cuatro derrotas, porque las derrotas quieren decir que el rival fue superior. Hay que evaluar las igualadas y que competimos siempre, ante Real Madrid, Atlético, Athletic jugando en inferioridad numérica. Nunca nos generó un problema anímico los empates", reflexionó.

El entrenador santiaguino tiró de manual y, sin hacer el menor juicio de valor, apuntó que la serie de seis empates les ha permitido "descontar puntos" hasta ponerse "por encima del Villarreal y cerca de la Real Sociedad", un canto a las matemáticas y al sentido común.

En el mismo tono pausado que ha mantenido incluso cuando pintaban bastos y el Betis estaba muy lejos del objetivo europeo que ahora tiene a tiro de piedra, el santiaguino interpretó el rendimiento de los suyos tras una victoria que los ha colocado en sexta posición con 54 puntos, equidistante a dos puntos del quinto, la Real Sociedad, y el séptimo, el Villarreal: "quedan nueve puntos y no hay ningún logro conseguido", dijo.

Tampoco se descompone el chileno con las bajas aunque sean, como las de ayer, las de dos de sus puntales en esta temporada como el central argelino Aïssa Mandi y el centrocampista internacional francés Nabil Fekir y en su haber cabe sumar la recuperación para su causa del goleador Borja Iglesias, el crecimiento de jugadores como Diego Lainez y el dar la alternativa a canteranos como Rodri, claves los tres en la victoria de anoche.

Pese al evidente y decisivo papel desempeñado por estos jugadores, Pellegrini, sin mover tampoco el gesto, sentenció que "los que entraron reactivaron el equipo", que terminó "haciendo los últimos quince minutos a un buen nivel" y, respecto a Borja Iglesias, que "todos los equipos necesitan un goleador" y que el Panda "apareció en el momento en el que el equipo lo necesitaba".

El Betis jugará esta semana ante el Éibar en Ipurúa el próximo jueves y recibirá el domingo al Huesca en el Villamarín antes de terminar la Liga el 23 de mayo en Balaídos ante el Celta, nueve puntos que el chileno disputará con la pausa marca de la casa y la certeza, obvia también, de que "no hay nada conseguido", aunque después de despejar la duda de dónde estaban los fantasmas, fuera de su círculo.

Carlos del Barco

(c) Agencia EFE