Facundo Campazzo volvió a jugar y Denver Nuggets se aprovechó del coronavirus

LA NACION
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Lo que empezó como un mal sábado terminó sonriente para Facundo Campazzo en la NBA. Primero, estuvo a punto de ser suspendido el partido de Denver Nuggets como visitante, y luego, el juego empezó más mal que bien tanto para su equipo como para el propio cordobés, a pesar de las muchas bajas en el conjunto rival. Pero todo terminó en una victoria amplia sobre Philadelphia 76ers y una actuación individual algo más entusiasmante para el base argentino.

Denver se impuso por por 115 a 103 y Campazzo concluyó con 3 puntos (un triple en cuatro tentativas), 2 rebotes y 2 asistencias, aunque 1 pérdida, en 17 minutos. Claro que fue determinante lo que sucedió en Philadelphia: numerosos casos de coronavirus, que hicieron dudar de la realización del encuentro, provocaron las ausencias de los estelares Joel Embiid, Ben Simmons y Tobias Harris y de otros basquetbolistas, y eso facilitó enormemente la tarea del visitante.

El triple de Campazzo

Tantas fueron las bajas de 76ers que a la franquicia le costó alcanzar el mínimo reglamentario de ocho jugadores, al punto de que Mike Scott fue incluido de urgencia, pero no participó en el encuentro. Una vez cargados de infracciones los escasos siete integrantes de la rotación del local, a Denver se le hizo fácil conseguir puntos con penetraciones que no encontraban roces y con triples ante una defensa en zona. Pero no la había tenido fácil hasta mediados del tercer cuarto.

Tampoco Campazzo. En la primera mitad actuó apenas cuatro minutos y se las vio oscuras: le tocó marcar a Tyrese Maxey, un desconocido de 20 años que se destapó con una producción insospechada de ¡39! tantos, 7 recobres, 6 pases-gol y 2 recuperos, más 2 cesiones de balón al rival, en 43 minutos. En el poco tiempo que lo tuve enfrente, el base de Denver sufrió al novato de Philadelphia, que le lleva 10 centímetros de estatura.

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Mejor le fue en el segundo ingreso, ya en la mitad final. Su adversario asignado fue el experimentado Danny Green, ex compañero de Manu Ginóbili que viene de ser campeón en Los Angeles Lakers (también fue traspasado Dwight Howard, que jugó este sábado), y entonces sí Campazzo se hizo un festín defensivo. Frustró al veterano escolta de 33 años, que lo supera en talla por 20 centímetros, a punto tal que un robo parcial que provocó el argentino fue repetido en la televisación y festejado con euforia en el banco de Denver.

Más tarde, ya en los minutos basura, el cordobés no tomó parte. Es suplente, pero no está en lo más profundo del plantel.

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Este domingo Denver hará otra visita en el este. Cercana, a un par de horas de viaje terrestre de Philadelphia: será la primera vez de Campazzo en el Madison Square Garden para enfrentarse con New York Knicks.