Facundo Campazzo a la NBA: ni una pandemia, ni la altura, ni las miradas desconfiadas, ni los millones de euros del Real Madrid pudieron frenarlo

Diego Morini
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Resultó la coronación perfecta. No hay pandemia que pueda opacar el objetivo cumplido. Esperó 29 años para llegar hasta allí, por eso disfruta más allá de un comienzo complejo. Sabía él de las dificultades, pero la conquista es lo que lo seduce. Lo alimenta el desafío, porque siempre fue así desde que picaba la pelota en el Municipal de Córdoba. Facundo Campazzo cierra un 2020 y comenzará un 2021 con la sensación de estar en el lugar que soñó, que deseó, que merecía, que ya pedía a gritos su progreso, que necesitaba para probar su talento. La NBA resultó el desembarco lógico para su voracidad deportiva.

Facundo Campazzo con LA NACION: el desafío de la NBA, el desembarco en Denver Nuggets, su contrato y la complejidad de la adaptación

Fueron demasiados escollos los que tuvo que sortear para llegar hasta la liga más poderosa del planeta básquetbol. Incluso, soportó críticas cuando se anunció que su nueva casa en los Estados Unidos iba ser Denver. Los medios locales lo señalaron por tener una talla poco habitual para la NBA (1,79 metro), se empecinaron en puntualizar que su adaptación en los Nuggets iba a ser muy prolongada y hasta por estas tierras, extrañamente, algunos consideraron excesiva la valoración de este logro para el básquetbol argentino...

Nada de eso lo puede detener, ni los 17 segundos en los que entró para darle una falta a James Harden, en su tercer partido oficial en la competencia ante Houston Rockets. Campazzo está en la NBA para demostrar que su aventura allí no es producto de la casualidad. Porque fue dominante en Real Madrid, el equipo más poderoso de Europa, bajo el mando de Pablo Laso, un entrenador con galardones que supo presionarlo como nadie.

Supo aceptar, tras su desembarco en Madrid, que entendían en el equipo merengue que no estaba listo para el desafío y por eso lo enviaron a Murcia. No se resignó, aceptó la empresa y dejó una marca imborrable. Se convirtió en el mejor base de la temporada y los blancos pudieron darse cuenta que la Liga de España no era un problema para Campazzo sino que representaba una competencia que él podía dominar.

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Supo negociar también con mucha pericia cómo irse de Real Madrid, porque fue una complicación extra para su salida a la NBA, en una configuración diferente para los jugadores que deseaban llegar allí. Hubo una agencia más corta porque la pandemia obligó a modificar todos los calendarios. En ese contexto Campazzo fue astuto para encontrar las fórmulas que podían conformar al equipo español, que pretendía 6 millones de euros por una cláusula que se firmó en la renovación de base argentino, no incomodaban a la franquicia que lo iba a contratar (sólo tienen permitido pagar 750.000 dólares por este tipo de operaciones) y podía resultar accesible para él (jugó sin cobrar los últimos meses y cancelará la deuda con el Madrid en cuotas anuales).

Es una liga distinta, con menos tiempos, eso lo ubicó en una posición diferente en los Nuggets, si bien Campazzo llegó como el base más dominante del básquetbol en Europa y subcampeón del mundo con el seleccionado de la Argentina en la última Copa del Mundo de China 2019, en la NBA debe soportar ser el quinto jugador en ese puesto, porque el entrenador Mike Malone utiliza a Jamal Murray, Monte Morris, Gary Harris y hasta Will Barton. Sin embargo, el cordobés hace un culto de la paciencia en este arranque de temporada, conoce que su adaptación llevará un tiempo y que los minutos deberá ganárselos aún cuando los tenga con los partidos resueltos y sobre el final de la fiesta.

Nada lo detiene a Facundo Campazzo, le hierve la sangre. Tiene enamorados a los fanáticos, se ganó el respeto de sus compañeros, lo bautizaron como Spiderman (por su pases a una mano), lo quieren en la franquicia. Tiene la cabeza dura como una roca. Ni la pandemia, ni los recelos por su altura, ni el poco espacio en este arranque de temporada, lo pueden desenfocar. Está en la NBA, el sueño de su vida, no va a dejar pasar la chance.