Facundo Campazzo, a la NBA: llega a Denver Nuggets y cumple el sueño de su vida

Diego Morini
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Falta la confirmación oficial, pero es como si ya existiera, porque el periodista más informado de la liga, Adrian Wojnarowski, y el prestigioso sitio Hoops Hype lo anuncian como seguro: Facundo Campazzo jugará la próxima temporada de NBA. ¿En qué equipo? Denver Nuggets, de la Conferencia del Oeste. A los 29 años, el base cordobés dejará el club más importante de Europa, Real Madrid, en el que tuvo un exitosísimo paso, y cumplirá un anhelo de hace mucho tiempo: ser protagonista del mejor campeonato de básquetbol del mundo en el nivel de clubes/franquicias.

Denver nunca fue campeón del torneo estadounidense, en el que acumula 44 temporadas, desde su estreno, en 1976. Ha participado 26 veces en los playoffs y en estas cuatro décadas y fracción ha ganado 1749 partidos y perdido 1802, con un 49,2% de eficacia histórica.

No hay límites. No importa la dificultad. Incluso, cuanto más desafiante, más combustible. Se le enciende el alma, le quema la sangre. Lo subestiman y para él se trata de encontrar un motivo más para dar un paso al frente. Campazzo está en la cima y llegó hasta donde él quería, hasta donde nadie imaginaba, hasta donde la mayoría, cuando estaba en Mar del Plata, en la Liga Nacional, con Peñarol, creía que ese era su techo. Se encargó de aniquilar los prejuicios y a cada paso multiplica su 1,79 metro, se queda con los flashes y su paso no le es indiferente a nadie. La NBA será su nueva empresa y Denver Nuggets su casa en la liga más extraordinaria del planeta básquetbol. Campazzo, será, en definitiva, la vuelta de la Argentina a la meca del básquet, el jugador número 13 con ADN celeste y blanco en la competencia, el reverdecer tras el retiro de Manu Ginóbili.

Intenta lucir serio, maduro, pero el cordobés, de 29 años, es un auténtico personaje. De otra manera se perdería el sello de identidad que lo caracteriza. Puede ser el competidor voraz, el protagonista de "A la Cama con Facu", una sección que impuso en la intimidad de la selección argentina o puede ser el "Sheriff de los tiros imposibles". Es atrevido afuera y adentro de la cancha y eso configura una mentalidad ganadora que encanta, que seduce y que lo llevó a dominar la escena en Real Madrid, el equipo más poderos por fuera de la NBA. Y de esa manera es que encendió los radares de las franquicias de los Estados Unidos, por eso su lugar estará cerca de Jamal Murray y el Nikola Jokic, un menú fascinante para el base argentino, que desembarcará en la Conferencia Oeste, la más salvaje de la competencia.

Será parte de una organización que se construyó sobre las bases de Michael Malone que asumió como entrenador para la temporada 2015-2016. Buscará ganarse minutos en un equipo que en la última temporada fue finalista en el Oeste y cayó ante Los Angeles Lakers de LeBron James y Anthony Davis. Buscará Campazzo imprimir su marca, porque de eso se trata su carrera. Primero se paró encima de la Liga Nacional de la Argentina, con Peñarol como trampolín hacia la elite arrasó con todo a su paso: ganó 12 títulos, la Liga de las Américas, 4 Ligas Nacional, 3 Súper 8, la Copa Argentina, 2 Interligas y la Copa Desafío. Necesita dar el salto. En 2014, desembarcó en Real Madrid y en dos etapas levantó 11 trofeos: 4 Supercopas, 2 Copas del Rey, 3 Liga ACB y 2 Euroligas. Ya no le quedaba más por hacer en la Casa Blanca.

"Intento tener los pies sobre la tierra, ser profesional. Si mi techo me permite llegar a la NBA, se verá. Es un sueño, una fantasía que tengo de chico. Con mis amigos jugábamos a ser Jason Kidd, Steve Nash, teníamos posters pegados en la pared. Pero antes me obsesionaba y ahora no", contaba Campazzo en una charla con LA NACION en julio 2019. Por entonces, las miradas sobre el base cordobés eran intensas, pero todos dejaban una cuota de duda por el tema de su talla, ya que la mayoría de los bases de la NBA tienen, por lo menos, 10 centímetros más de altura. Pero él demostró que se trata de apenas un detalle para él. Por eso su nombre se suma a la selecta nómina de los argentinos que fueron parte de la liga de los Estados Unidos: Juan Ignacio Pepe Sánchez, Rubén Wolkowyski, Emanuel Ginóbili, Carlos Delfino, Andrés Nocioni, Fabricio Oberto, Walter Herrmann, Luis Scola, Pablo Prigioni, Nicolás Laprovittola, Nicolás Brussino y Patgricio Garino.

Hay mojones en la carrera de Campazzo que pueden dar cuenta de ese atrevimiento que lo pone en otro nivel y de la confianza extrema que le permite enfrentarse contra los poderosos y los gigantes. En julio de 2012, en un amistoso ante los Estados Unidos, en la previa a los Juelos Olímpicos de Londres, en el estadio Palau Sant Jordi, de Barcelona, el base cordobés dejó su sello por una acción que quedó para el recuerdo: le metió un tremendo tapón a Kobe Bryant. En el vestuario Campazzo después les contó a a sus compañeros que sabía que The Black Mamba hacia ese movimiento porque lo vio en el juego NBA 2K, en la Play Station, la consola que le encanta a Facundo, y que por eso pudo bloquerlo.

De la misma manera que su imagen recorrió el mundo cuando quedó cara a cara con el estadounidense DeAndre Jordan, que mide 2,11 metros. El base argentino se molestó por un empujón del pivote en el duelo entre la Argentina y Estados Unidos, en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016. Lejos de sentirse intimidado por la imponente altura de su rival y por los 32 kilos de más de la mole del Dream Team, el cordobés, desde abajo, lo desafió sin retroceder ni un centímetro.

O como cuando todos se quedaron su aliento porque Campazzo volcó la pelota por primera vez en un partido oficial, el 23 de octubre de 2012, ante Deportivo Castro, de Chile, en Mar del Plata: "La primera vez que la volqué fue en un partido de la Liga Sudamericana, me acuerdo que robé una pelota, me fui solo y medio que dudé en volcarla, pero cuando arranqué para dar los pasos hacia el aro, me convencí. La verdad que íbamos ganando por 20 puntos y podía equivocarme que nadie me iba a decir nada. Yo me sentía de dos metros. Es un poco un resumen de lo que soy, es la competencia que me alimenta, es no querer perder nunca".

O cuando nadie pensaba que podía ser el base más admirado de la Copa del Mundo de China 2019, el líder emocional del subcampeón del mundo, el jugador que despertó una infinidad de murmullos en el estadio de Beijing, cuando se anunció el quinteto ideal de la competencia y en el puesto de base fue elegido el español Ricky Rubio.

No parece haber imposibles para él. Incluso, hasta encontró la llave para poder salir de Real Madrid después de algunas semanas de tensión: el base argentino destinó su salario, de agosto a noviembre de 2020, a pagar parte de los 6.000.000 de euros de su cláusula de salida y abonará en varias cuotas anuales ese monto. Vale recordar, que de los seis millones de euros de la salida de Campazzo, las franquicias de la NBA sólo pueden desembolsar sin que afecte al límite salarial unos 750.000 dólares, pero sí se puede acordar que el jugador pueda destinar a ese pago el 15% del salario total de su contrato. El resto lo debería abonar del salario neto, una vez descontados los impuestos.

"Veo mis videos y, si me río, es cuando mejor juego, así que intento ver qué tanto me divierto en la cancha", contó Campazzo en una entrevista con este medio. Este paso a la NBA será de sonrisas, porque para Facundo no existen los imposibles. Por que está en una etapa de su carrera en la que necesita esta aventura excitante y desafiante. El gigante de Córdoba, está en la cima, se pondrá seguramente la camiseta 7 de los Nuggets y el básquetbol argentino disfrutará de cada momento del Sheriff.