Facundo Campazzo en Denver Nuggets: la perfección de la NBA, hasta en el jugo de remolacha

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Facundo Campazzo: su jugo de remolacha, sus hábitos alimenticios y todo lo que le brinda la NBA
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La NBA es una de las mejores ligas del mundo en comparación con cualquier deporte. Lo es no sólo por lo que brinda el espectáculo dentro de la cancha, sino también por muchísimas cosas que no se ven y están más allá del show. En su primera columna con LA NACION, Facundo Campazzo dio un pequeño ejemplo de todo lo que rodea al mundo NBA.

La columna de Campazzo en LA NACION: "No termino de tomar dimensión de que ese argentino que está jugando en la NBA soy yo"

Hasta un detalle en apariencia menor, como puede ser el gusto de un jugador sobre los jugos, la franquicia se pone al servicio de su equipo. Él mismo lo relató: “Es sinceramente increíble todo lo que hay acá. Hace unas semanas les comenté que a la mañana suelo tomar un vaso de jugo de remolachas antes de la práctica y pregunté si eso era posible. Les aclaré que no quería generar un problema con eso, cuando terminé de decirlo se me acercó el preparador físico y me dijo: ‘Facu, esto es la NBA’. A partir de ese día, todos los días a la mañana está mi vaso de jugo de remolacha, ellos hacen un bidón como de tres litros y yo me tomo mi vasito. Me dan todas las comodidades y las facilidades. Hay gente que se ocupa de que también las familias tengan todo a disposición”.

El basquetbolista está en pareja con Consuelo Vallina y tienen a Sara, una bebé de un año. Crédito: Instagram
El basquetbolista está en pareja con Consuelo Vallina y tienen a Sara, una bebé de un año. Crédito: Instagram


Facu Campazzo con su pareja, Consuelo, y su hija, Sara, conociendo un mundo nuevo en la NBA

Pero el jugo de remolachas sólo es una anécdota de todo lo que gira entorno del argentino en la NBA y en su carrera. Respecto de la alimentación, Facundo Campazzo, tomó un hábito de muchos de los integrantes de la Generación Dorada y sigue una dieta rigurosa que le permitió llegar a la cima en Europa y, ahora, alcanzar el máximo nivel para un jugador de básquetbol, en la NBA.

Conseguir la materia prima para una dieta tan específica, tampoco es sencillo. “Están en todos los detalles. Te consultan todo, cómo te alimentás, las horas de sueño, cómo te entrenás por fuera del equipo… Me respetan la alimentación, todo lo que hago. Al principio me costaba encontrar algunos alimentos, por ejemplo, variedad de pescados. Pero la franquicia me ayuda mucho en todo sentido. Fuimos adaptando todo a lo que tenemos y lo complementamos con pollo. Carne ni comí desde que llegué. Lo bueno es que al final, cada cosa la conseguimos”.

El nivel de control es tan amplio que a diario todos los jugadores deben registrar detalles que van desde el estado físico hasta el anímico. “Cada mañana cuando llegamos al entrenamiento hay una tablet con un montón de fotitos. Entonces, vos apretás sobre la tuya y tenés que llenar un formulario en el que te preguntan: cómo estás de cansancio, de fatiga, cómo estás de humor ese día y si hiciste recuperación. Ellos toman esos datos y trabajan sobre eso”.