Facundo Bagnis derrotó a Federico Delbonis y jugará en el ATP de Santiago la primera final de su carrera

Carlos Delfino
·3  min de lectura
Facundo Bagnis
Cordoba Open

Por tercera semana consecutiva, un tenista argentino estará este domingo en la final de uno de los torneos del circuito ATP, siguiendo la estela de las buenas señales que viene generando la gira de polvo de ladrillo latinoamericana. En el duelo de zurdos compatriotas disputado en el predio deportivo de la Universidad Católica de Chile, este sábado Facundo Bagnis se quedó con la semifinal del ATP 250 de Santiago frente a Federico Delbonis por 7-5 y 6-3 y jugará por el título por primera vez en su vida.

Ganó Racing, con una obrita de arte y el grito del chico rescatado de última

Después de las coronaciones de Juan Manuel Cerúndolo en el Córdoba Open ante el español Albert Ramos Viñolas y de Diego Schwartzman en el Argentina Open frente a Francisco Cerúndolo, Bagnis buscará darle al tenis nacional el tercer campeón consecutivo. El desafío no será sencillo: enfrente estará el máximo favorito, el chileno Christian Garín, de 24 años y número 22 en la clasificación general, que eliminó al colombiano Daniel Elahi Galán (121º), apenas 20 días menor y con menos pergaminos, por 6-4 y 6-3.

Bagnis, ubicado en el 118º puesto del mundo, llega a esta instancia luego de dejar en el camino a todos adversarios mejor ubicados en el ranking: el italiano Marco Cecchinato (89º), el estadounidense Frances Tiafoe (64º), el serbio Laslo Djere (57º) y esta vez, a Delbonis (86º). Ahora lo espera la vara más alta que propone la segunda edición de este certamen, que reparte 393.935 dólares en premios.

Facundo Bagnis comenzó la temporada como para volver pronto a estar entre los 100 mejores del ranking.
Facundo Bagnis comenzó la temporada como para volver pronto a estar entre los 100 mejores del ranking.


Facundo Bagnis comenzó la temporada como para volver pronto a estar entre los 100 mejores del ranking.

En el primer set, ambos transitaron con bastante solidez sus servicios y la paridad en el marcador se rompió sólo en el duodécimo punto, cuando iba una hora de partido. Bagnis presionó a Delbonis en su sexta oportunidad de quiebre y cerró el parcial en el cuarto set-point que dispuso.

El rosarino había contado con otras cinco posibilidades, dos de ellas cuando estaba 3-2 y las otras tres, en el 5-4. Delbonis conservó la firmeza en el saque para escapar del aprieto y no darle chances a Facundo una y otra vez. Hasta que un primer saque fallido estando al límite le permitió a Bagnis plantarse de firme adentro de la cancha, forzar el error y sellar el 7-5.

Facundo Bagnis se mostró más sólido en el segundo set y selló otra gran victoria.
Twitter @chile_open


Facundo Bagnis se mostró más sólido en el segundo set y selló otra gran victoria. (Twitter @chile_open/)

En el arranque del segundo set, Facundo hizo su primera doble falta, que no tuvo consecuencias, pero fue un llamado de atención. No había margen para distracciones. Federico quebró en el tercer punto para pasar a ganar 2-1 y Bagnis entendió el mensaje: le pagó con la misma moneda enseguida para recuperar la tranquilidad y sumó un nuevo quiebre tras confirmar la ventaja.

Fue un momento clave, para tomar una distancia desmoralizante para el azuleño, que no le ha podido ganar ninguno de los tres juegos en los que se han enfrentado en el circuito (aunque sí lo hizo en los challengers). De regreso al servicio, Bagnis tuvo un rendimiento perfecto para no dejar escapar la victoria, esa que a los 31 años lo pone de cara a una final por la que esperaba desde su debut como profesional en 2008. En este comienzo de temporada, lo logra en su segunda semifinal, tras haber alcanzado esa instancia en Córdoba el mes pasado y caer con Ramos Viñolas.

Sampaoli: otro triunfo y el "feliz cumpleaños" de la figura del Olympique

La última vez que tres argentinos ganaron finales en semanas consecutivas fue en 2018, cuando Schwartzman obtuvo el ATP de Río de Janeiro y Juan Martín Del Potro enlazó los torneos de Acapulco e Indian Wells. Ante los adoradores de los datos, Bagnis tiene la palabra.