Fórmula 1, Le Mans, Daytona y ahora el Dakar: Fernando Alonso no para

Fernando Vergara
lanacion.com

Muy lejos parece haber quedado aquel 2001 en el que visitó Buenos Aires a bordo de un Minardi. Para Fernando Alonso, aquella sería su temporada de estreno en la Fórmula 1. Una competencia que lo tuvo campeón del mundo en 2005 y 2006 y en la que celebró en 32 oportunidades en lo más alto del podio. El campeonato más prestigioso del mundo, ese que lo vio rodar a lo largo de 17 años y al que hoy le puso una pausa. En el piloto español aparece una necesidad compulsiva por ganar, por renovar los desafíos y competir. Hambre deportiva, le dicen. En eso marcha esta nueva versión de un corredor que sueña con convertirse en el más completo del mundo. Así, el próximo desafío lo llevará a las dunas árabes desde el 5 de enero de 2020: el Dakar.

El piloto asturiano viajó por un puñado de horas a la Argentina por un evento de Toyota, en el que protagonizó una exhibición con el nuevo modelo Hilux GRS. Claro, el piloto de 38 años será parte del Toyota Gazoo Racing (junto con Nasser Al-Attiyah, Giniel De Villiers y Bernhard Ten Brinke) que correrá en la competencia más extrema del mundo en Arabia Saudita. ¿Cómo surgió la idea? "Como un nuevo reto que podía encajar en esta época de mi vida, una nueva aventura. Con Toyota lo planificamos y pensamos que sería lo más idóneo. Así se fue dando. Hicimos una prueba y nos lanzamos a la aventura", revela Alonso en una entrevista con la nacion.

-¿El Dakar será el reto más difícil de tu carrera deportiva?

-Sí, sin dudas. En cuanto al nivel de adaptación, a no conocer nada y a tener que aprender todo desde cero. Es bastante extremo. No es sencillo pasar de la F. 1 en el asfalto al Dakar. Creo que va a ser un desafío hermoso y emocionante.

-Vas a pasar de un extremo a otro.

-Un Dakar es todo lo opuesto a la F. 1. En esta última tratás de optimizar todo y repetirlo durante 70 vueltas. Pero en el Dakar salís por la mañana, ponés primera y te vas hacia lo desconocido durante 600 kilómetros. Nunca has pasado por allí y no sabés lo que te vas a encontrar. Alguna vez irás por dunas y otras por pistas rápidas a 180 km/h, y en otras en unas montañas a 30 o 40 km/h.

-Sos el único que ganó tres clásicos del automovilismo: las 24 horas de Le Mans, el GP de Mónaco de F. 1 y las 24 horas de Daytona. ¿Te gustaría ser el piloto más completo del mundo?

-Sí, ese es uno de los objetivos que afronto tras la F. 1. Hace algunos años me di cuenta de que una de mis mayores virtudes es adaptarme rápidamente a los coches, a las reglas y a los cambios. Entonces decidí aprovechar ese nivel y trasladarlo a otras disciplinas. Me dieron ganas de ser un buen piloto en la F. 1, en resistencia, en óvalos, en raids y así cubrir todo. Encuentro motivación para cambiar de categorías en mi pasión por ganar.

-¿Cómo renovás tus desafíos?

-Cada año aparece uno distinto. Cada campeonato o cada aventura tiene un nuevo reto y un nuevo objetivo. Es algo que siempre me voy planteando. A veces tal vez sea apenas un podio y en otras es apuntar a un campeonato del mundo. Pero siempre aparece algo para afrontar el día a día con fuerza.

-¿Vas a volver a la F. 1 en 2021?

-No lo descarto. Yo hablo de un paréntesis porque no sé si volveré en ese año. En 2021 habrá nuevas reglas y tendré que estudiarlas. Por ahora me estoy divirtiendo en la conquista de estos retos que sobre el papel lucen imposibles.

-¿Extrañás todo lo que te generaba esa competencia?

-Lo que más extraño es conducir esos coches. El auto de la F. 1 es extremo, hermoso, el que todos los pilotos del mundo quieren conducir porque tienen prestaciones extremas. Al mismo tiempo tiene algo negativo: la dedicación completa al trabajo y a los viajes. Y en la F. 1 de los últimos años sólo un equipo domina, entonces desde febrero hasta noviembre, que acaba el campeonato, ya sabes qué resultados vas a tener. Esa previsibilidad de las competencias le restan un poco de magia.

-¿Te sentís un poco más libre sin la Fórmula 1? Por ejemplo, en cuanto a la toma de decisiones.

-Estoy relajado y tomo decisiones por mí mismo, sí. Yo buscaba nuevos caminos en estos años en los que en la F1 siempre gana el mismo equipo. Los llamo retos de época, como sucedía antes con pilotos que cambiaban de una disciplina a otra. Ahora los corredores únicamente desarrollan sentidos de conducción para una competencia: unos van al rally, otros a la F. 1, y así. Es bueno abrirse a otros horizontes y me gusta aprender de los mejores.

-Desde que dejaste la F. 1, ¿te convertiste en un personaje más querido?

-Sí, creo que eso siempre pasa. Ahora me siento más respetado que hace dos o tres años. Dentro y fuera del automovilismo. Cuando los deportistas estamos al más alto nivel durante tantos años aparece una monotonía en la gente. No es que se cansen de tí, pero te ven siempre en el mismo sitio. Igual no se valora el esfuerzo y los éxitos que hay detrás, porque se vive en el día a día. Y si ese día a día no es positivo pareciera que hay una negatividad alrededor de uno. Sin embargo, un día dejás de correr, se echa la vista atrás y valoran mucho más lo logrado.

-¿Alguna vez tuviste miedo arriba de un auto?

-No, miedo no, pero sí respeto por la velocidad. No es que sea un inconsciente que me subo al coche, cierro los ojos y voy a tope. Siempre hay situaciones en lluvia, en momentos con poca visibilidad, donde tienes ese punto de respeto de la velocidad y de lo que podría ser un accidente.

-¿Cómo es Fernando Alonso fuera del deporte?

-Soy muy normal, con momentos siempre familiares. Toda mi vida fue con las carreras y extraño a mi gente. Mi tiempo con ellos y mis amigos vale oro. Me encanta ir al cine, a cenar y jugar al fútbol. Me considero un chico normal.

-¿Cómo te describirías como piloto?

-Como un corredor con mucha dedicación, mucha pasión por lo que hago. Cuando estoy trabajando doy el 100% de mis posibilidades y me implico en todo. Y me gusta que lo hagan todos los que están alrededor. No me gusta entrar en un proyecto sólo por diversión o por pasar el rato. Si hago algo me gusta que sea con profesionalismo.

Alonso definió a Fangio, Schumacher y Hamilton

Sobre el argentino, quíntuple campeón mundial, expresó: "Desde que uno es un niño y empezás en el karting se aprende a respetarlo como el gran campeón del automovilismo. Crecí con esa admiración por lo que él consiguió".

Schumy, excepcional "Lo viví en primera persona y luché contra él en las pistas y en varios campeonatos. Era un piloto excepcional y cuando su coche era dominante ganaba sin ningún tipo de problemas. Y cuando no lo era, Michael siempre estaba ahí. Era un competidor con un tesón muy grande."

Hamilton, un talento "Es un corredor con un talento enorme. Alguien que tiene una profesionalidad muy grande. Desde afuera quizá no se ve tanto, pero él siempre está pensando en la Fórmula 1. Es el que menos errores cometió en estos últimos años y por eso se llevó tantos campeonatos. Y también tuvo la visión y la suerte para estar en el sitio exacto en el momento adecuado".

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