Fórmula 1: Mónaco, donde ganaron Fangio y Reutemann, sin Gran Premio en 2020

Alberto Cantore
lanacion.com

En el Gran Premio de Mónaco, la segunda carrera del calendario de 1950, Juan Manuel Fangio logró el primer triunfo en la Fórmula 1

El Gran Premio de mayor glamour de la Fórmula 1 se cayó del calendario 2020. Una carrera que por su ADN se consagró en una fecha de leyenda por su particular trazado, con los yates de los magnates y los personajes del jet set internacional siempre presente, Mónaco resulta la primera cita del Gran Circo que decretó su ausencia, después de los estragos que causa la pandemia del Covid-19. Los inconvenientes de logística que provocaría un cambio de fecha empujó al Automobile Club de Mónaco (ACM) a adoptar la drástica medida, por lo que se romperá la cadena de 65 temporadas de F.1 en el Principado.

Apenas la Federación Internacional del Automóvil (FIA) y la F.1 anunciaron el aplazamiento de las fechas que correspondían a Países Bajos, España y Mónaco, todos programados para mayo, ACM envío un comunicado en el que expresó la imposibilidad de sostenerse en el curso de la temporada. "Como resultados, después de una cuidadosa consideración debido a la gravedad de esta crisis mundial, se anuncia con gran tristeza que la Junta Directiva del Automobile Club de Monaco ha tomado la decisión de cancelar el 12° Gran Premio Histórico de Mónaco (8 al 10 de mayo de 2020) y el 78° Gran Premio de Mónaco de F.1 (21 al 24 de mayo de 2020). A todos los aficionados, espectadores, socios y nuestros miembros, la Junta de Directores desea expresar su sincero sentimiento de tristeza por no poder postergar estos dos eventos y en ningún caso será posible organizarlos a final de este año", la conclusión de la notificación.

En otro párrafo del escrito, el ACM puntualiza las razones para convertirse en el primero en salirse del calendario. "La situación actual de la pandemia mundial y su ruta desconocida de evolución, la falta de comprensión en cuanto al impacto en el Campeonato Mundial de F.1 2020, la incertidumbre respecto a la participación de los equipos, las consecuencias de las diferentes medidas de confinamiento tomadas por varios Gobiernos de todo el mundo, las restricciones transfronterizas para acceder al Principado de Mónaco, la presión sobre todas las empresas implicadas, su dedicado personal que no puede realizar el armado de las instalaciones necesarias, la disponibilidad de la mano de obra indispensable y voluntarios -más de 1.500- requeridos para el éxito del evento, significa que la situación ya no es sostenible", los justificativos que establece la carta para anular la carrera que tuvo como último ganador a Lewis Hamilton (Mercedes).

Mónaco rompe con las especulaciones que la FIA y la F.1 llevan adelante, las que motivan a postergar los Grandes Premio para no afrontar, junto a las escuderías, un mayor impacto económico en las organizaciones. Las conversaciones con los diversos promotores y Gobiernos son constantes, con el afán de reacomodar un calendario que está oficialmente pospuesto hasta el Gran Premio de Azerbaiyán, del 7 de junio. El contexto desfavorable impone al GP de Australia, en el circuito callejero de Melbourne, como otra cita con escasas posibilidades de descubrir una nueva fecha.

Fangio, el primero; Lole, 30 años después

El Gran Premio de Mónaco tuvo su estreno en 1950, al convertirse en la segunda fecha de la primera temporada de la Fórmula 1. El 21 de mayo de 1950, Juan Manuel Fangio logró el primer éxito de los 24 que firmó en el Gran Circo; con Alfa Romeo, marcó la pole position, el mejor tiempo de vuelta en la carrera y aventajó, después de 100 giros y 3 horas y 13 minutos de carrera, a Alberto Ascari (Ferrari) y Louis Chiron (Maserati). Un dato de aquel estreno fue lo que sucedió tras el paso del Chueco por la curva Tabac: una inmensa ola inundó ese sector del circuito y Giuseppe Farina, que perseguía al líder se encontró con la pista húmeda y se golpeó contra el muro; sortear la zona se convirtió en un desafío para el resto de los competidores, tanto que nueve quedaron fuera de escena en el giro inaugural.

Una demostración de la inteligencia y de la perspicacia de Fangio se vislumbró en su segundo paso por Tabac: el balcarceño observó que el público estaba distraído, sin seguir con atención el andar del auto del líder, por lo que disminuyó la marcha y así evitó enredarse con los autos que estaban todavía detenidos, tras el múltiple accidente.

En 1952, el Gran Premio de Mónaco tuvo acción, aunque no formó parte del campeonato de la F.1 por razones de reglamento; en 1953 y 1954, directamente quedó fuera del calendario. Desde el regreso, en 1955, y hasta 1957, la pole y la vuelta rápida en la carrera siempre la marcó Fangio, aunque solo volvió a triunfar en 1957, con Maserati, la temporada en la que celebró la quinta corona de F.1.

En 1980, Reutemann arribó a Mónaco con enormes expectativas, después de sumar su primer podio con Williams en Zolder, Bélgica; Lole lideró las últimas 22 vueltas y celebró su único triunfo del año

El tercer éxito de un piloto argentino en Mónaco en F.1 lo selló Carlos Reutemann, en 1980. Después de una temporada de espanto en Lotus, Lole acordó su llegada a Williams, donde acompañaba a Alan Jones. Arribó con buenas expectativas al Principado, después de componer su primer podio del año, en el autódromo de Zolder, en Bélgica, clasificándose tercero, por detrás del francés Didier Pironi (Ligier) y el australiano Jones.

El galo volvió a imponer el potencial que le brindaba la escudería francesa, con base en Vichy, y registró el mejor tiempo de clasificación, aventajando a Reutemann. Un problema en la caja de velocidades y la lluvia, un combo imposible para Pironi, que a falta de 22 vueltas se despistó -conducía con una mano, ya que con la otra trababa la caja para que no saltarán los cambios-; Lole, que durante todo el fin de semana también penó con la caja de velocidades, heredó un triunfo que en el clasificador resultó amplio -más de un minuto sobre Jacques Laffite y Nelson Piquet, quienes completaron el podio-, aunque el andar del Williams hizo sufrir al santafesino. "Apreté los dientes, porque iba primero pero mi visor tenía aceite. Y cuando más llovía bajó la bandera a cuadros", relató Reutemann, que celebró en Mónaco su único triunfo de la temporada.

Mónaco, su glamour y las curiosidades: las estadísticas señalan que Ayrton Senna tiene el récord de victorias, con seis éxitos -el primero en 1987, luego ganó de manera consecutiva entre 1989 y 1993-, y el Gran Premio de 1996 resultó un desquicio: apenas tres pilotos recibieron la bandera a cuadros y la carrera finalizó por tiempo, al cumplirse las dos horas de competencia. El sorprendente vencedor fue Olivier Panis -largó 16to-, con Ligier, tiñendo el podio con los colores de Francia. Fue la única vez que el galo se impuso en la F.1 y la última vez que lo hizo Ligier en el Gran Circo.

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