Fórmula 1. El GP de Australia cambió el formato y esta noche abre el calendario

Alberto Cantore
lanacion.com

La llamada temporada de transición de la Fórmula 1 se convirtió en un calendario agitado. La apertura, con las pruebas de esta noche, desde las 22.30, en el circuito callejero de Albert Park, en Melbourne, quedó en un segundo plano por los estragos organizativos y de logística que resultan de la propagación del Covid-19: el aplazamiento del Gran Premio de China y la histórica decisión de correr por primera vez sin espectadores en Bahréin, el domingo 15 de marzo, sacuden irremediablemente a la F.1. Australia adoptó medidas extremas frente a la pandemia: cerró un hotel, aisló a tres integrantes del paddock, limitó el contacto entre pilotos y público y la escudería Renault suspendió la rueda de prensa de sus espadas Daniel Ricciardo y Esteban Ocon.

Los organizadores confirmaron que se canceló las sesiones de autógrafos y el famoso Melbourne Walk -donde los fanáticos se toman fotos con los protagonistas de la grilla cuando llegan al circuito-, quedó anulado. "La Corporación del GP de Australia comunica a los fans de un cambio de formato: los pilotos no interactuarán con los aficionados para tomarse fotografías, selfies ni firma de autógrafos.", señala el informe. Algunas escuderías implementaron zonas de exclusión entre los representantes de los medios de prensa y los pilotos, con un contacto limitado y a dos metros de distancia.

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Las señales de la problemática aumentaron desde el lunes pasado, momento en el que Andrew Westacott -jefe de la Corporación del Gran Premio- aseveró que "tenían que seguir adelante, mientras tomamos las precauciones necesarias"; el director médico del gobierno australiano, Brendan Murphy, aseguraba "que no existían evidencias de transmisión comunitaria en el estado de Victoria, por lo que no me preocupa en absoluto ir a eventos multitudinarios o pasear por las calles". Un día después de aquellas manifestaciones auspiciosas, se registró el primer caso positivo de Covid-19 en un hotel lindero al circuito: las autoridades sanitarias cerraron el establecimiento de inmediato y el personal fue puesto en cuarentena.

La inquietud que rodeó la presencia de miembros de los equipos con sede en Italia, el país más afectado de Europa, se hizo realidad. El foco estaba depositado en miembros de Ferrari, porque Maranello está en Módena, una de las zonas más controladas; una situación parecida se vivió en Haas, que opera en Dallara, en Varano de Melegari, otra zona roja. AlphaTauri, que enseña su base en Faenza, no estuvo sujeta a restricciones hasta anteayer. Los pronósticos no fueron antojadizos, porque dos empleados de Haasy uno de McLaren fueron aislados, de manera preventiva, a la espera del resultado de los análisis.

La pandemia sepultó las predicciones acerca de la posibilidad de Lewis Hamilton de emparejar en el presente calendario el récord de siete coronas y de 91 victorias de Michael Schumacher, el regreso después de 35 años de un remozado autódromo de Zaandvort, el estreno de Vietnam como escenario del almanaque del Gran Circo, el debut del canadiense Nicholas Latifi en Williams y la vuelta a la grilla del francés Ocon... También alivianó el conflicto entre la Federación Internacional del Automóvil y Ferrari contra siete escuderías, lideradas por Mercedes, McLaren y Red Bull Racing, que se enseñaron disconformes con la ausencia de sanciones a la Scuderia por irregularidades en sus motores el año pasado, castigo que podía derivar en un reparto diferente de los premios; la polémica que se desató en los ensayos en Montmeló con el Dual-Axis Steering (DAS) que presentó Mercedes, que la FIA avaló, aunque prohibió para 2021.

El mejor tiempo en los test y los avances tecnológicos que presentó Mercedes en el circuito catalán insinúan nuevamente a la escudería de Brackley dominante para el inicio de la actividad. El año pasado, los resultados que enseñó Ferrari en las pruebas ilusionaron con un duelo ajustado entre las dos naves insignias de la F.1, aunque las desacertadas órdenes desde el muro atentaron contra las pretensiones de Charles Leclerc y Sebastian Vettel. El modelo W11 de Mercedes ofreció configuraciones diferentes para el alerón trasero y la estructura jugó una carta psicológica con el DAS. La dirección de doble eje, una verdadera genialidad, le permite al piloto aplicar lo que conceptualmente ofrece el DRS: reducir la resistencia al aire de los neumáticos, pero de la suspensión delantera. Disponible para todo el circuito, a diferencia del DRS, que solo se utiliza en sectores determinador por la FIA, Toto Wolff ni su cuerpo de ingenieros aseguraron que Hamilton y Valtteri Bottas lo usen en Albert Park.

"Las pruebas fueron buenas, pero no perfectas. No fue un escenario fácil o relajado porque el motor resultó muy bueno, pero poco fiable. Tengo confianza que Mercedes analizará los detalles para tener el mejor inicio", comentó Hamilton, dos veces vencedor en Melbourne y que negocia para extender el vínculo. Pero tampoco la Scuderia se muestra contundente: "En los papeles parece que será un año complicado. Es difícil hacer pronósticos antes de la primera carrera del año", comentó Leclerc.

Con Red Bull Racing al acecho, una escudería que deposita en Max Verstappen sus mayores ilusiones y se fortalece con el rendimiento del motor Honda, y las proyecciones que enseñan McLaren y Renault, la F.1 abre la temporada y desafía a la pandemia, al menos hasta el GP de Bahréin del próximo fin de semana.

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