Exdirectivo de Charros de Jalisco explotaba a trabajadores

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CIUDAD DE MÉXICO, febrero 11 (EL UNIVERSAL).- Las acusaciones sobre Salvador Quirarte por malos manejos y abusos durante su gestión como presidente y administrador de los Charros de Jalisco continúan.

Horas después de que los abogados de un grupo de accionistas señalaron irregularidades financieras por 25 millones de pesos, ha circulado un video de trabajadores de la novena, de manera anónima, en el cual enlistaron otras irregularidades del exdirectivo, quien habría ocupado personal para atender necesidades personales.

El miércoles por la tarde, Quirarte Villaseñor se defendió ante las acusaciones y fue expuesto por laboristas de la organización.

"Fue una práctica común durante su administración, pues, a personal de diferentes áreas operativas, se nos ordenaba atender en nuestros horarios de trabajo asuntos personales y familiares del señor Quirarte Villaseñor.

"Entre esas actividades, enumerados las siguientes: trabajos de reparación, instalación, modificación, fontanería, electricidad, albañilería, herrería, pintura, jardinería, limpieza y mantenimiento en general, tanto en su domicilio u oficinas particulares", comunicaron trabajadores que aparecieron con los rostros cubiertos.

"Trabajos similares a lo anterior, se llevaron a cabo en puntos de venta de artículos Charros, denominados kioskos, ubicados en diversos puntos de zona metropolitana y el aeropuerto de Guadalajara", continuaron.

"Para realizar las tareas antes mencionadas, se utilizaron herramientas, insumos y vehículos de la empresa. También se atendieron diversas fiestas y reuniones personales con laborales de catering, seguridad, limpieza, entre otras. Cabe mencionar que muchas de estas actividades se realizaron en jornadas extenuantes, incluso, en turnos nocturnos y días de asueto, sin ninguna remuneración más allá de nuestro sueldo como empleados de Charros".

Antes de este video, en una conferencia de prensa, Quirarte fue acusado de realizar 43 transferencias por 6 millones de pesos a la Empresa Mexicana de Tabasco, que es propiedad de familiares directos, y préstamos entre 2017 y 2020, que no han sido devueltos 3.4 millones de pesos.