Esteve: "Llegó un momento en que me dije: 'ahora mi objetivo es vivir'"

Agencia EFE
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Barcelona, 12 abr (EFE).- Después de pasarse 12 años impartiendo conferencias sobre la aplicación de los valores del deporte en la vida cotidiana, ahora el piloto Isidre Esteve (Oliana, 1972) ha decidido plasmar las ideas que explicaba durante sus coloquios en el libro "Las 6 etapas de la vida. Superar las adversidades y lograr el éxito auténtico".

La obra, publicada por Amat Editorial, está escrita a cuatro manos junto al comunicador Joan Elias. Ambos han desarrollado una guía vital que emula la estructura de un road-book, la carta de navegación que usan los pilotos del rally Dakar para poder seguir el recorrido de cada etapa sin perderse entre las dunas del desierto.

De hecho, las metáforas automovilísticas están presentes a lo largo de todo el texto. Así es como el lector se transforma en el "piloto" de su vida, la vida se convierte en un circuito de carreras y el trazado de los neumáticos encarna la trayectoria personal de cada individuo.

En una entrevista concedida a EFE, Isidre Esteve admite que "el libro está lleno de paralelismos" relacionados con su carrera deportiva y con su vida, marcada por el accidente de moto que sufrió en 2007 y que terminó causándole una paraplejia.

"Tuve una lesión medular que me dejó en silla de ruedas. Pero, en ese punto, cuando parecía que se acabaría el mundo, volví a poder competir y volví a disfrutar de la vida", explica el piloto catalán.

"Llegó un momento donde me dije: 'ahora mi objetivo es vivir'. Y yo quise seguir viviendo del deporte", sentencia Esteve. Para él, vida y deporte son dos caras de la misma moneda. Son dos anhelos que construyeron su espíritu de superación y su ética del trabajo.

Pregunta: ¿Qué tienen en común el deporte y la vida?

Respuesta: Existen muchísimos elementos del deporte que están presentes en nuestro día a día: las victorias, los fracasos, las adversidades, la necesidad de superarlas, la importancia de no perder nunca de vista tus objetivos, etc. Son situaciones que cualquier persona debe aprender a gestionar y, por esto, creo que los valores del deporte son aplicables a la vida cotidiana.

P: ¿Qué significa el deporte para usted?

R: Yo concibo el deporte como un estilo de vida. Persigues un objetivo que te obliga a sacrificar una parte de tu vida para dedicar mucho tiempo a entrenarte. Si no estás dispuesto a perder algo de la libertad que, por ejemplo, tienen tus amigos, nunca triunfarás en el mundo del deporte. Para ganar, tienes que perder algo de libertad.

P: El libro explica que muchas personas, a la hora de tomar decisiones, se paralizan por miedo a equivocarse. ¿Qué lecciones se pueden extraer del deporte para evitar que pase esto?

R: El deporte te ayuda a convivir con el miedo. En una competición, uno debe estar preparado para convivir con momentos difíciles. Tienes que saber gestionarlos porque, si no sabes hacerlo, te puedes hundir y no recuperarte a tiempo para la próxima etapa o para el próximo partido. Cuando aceptas que las adversidades pueden suceder, es cuando ya eres capaz de improvisar.

P: ¿Cómo se aceptan las adversidades?

R: En primer lugar, debemos normalizarlas en nuestro día a día. Todos sabemos que las adversidades existen, pero nos pensamos que solo ocurren a otras personas o a gente de otros lugares del mundo. Y debemos ser conscientes de que también existen en nuestra vida porque, entonces, tendremos menos dificultades para afrontarlas una vez sucedan. Esto es algo que he aprendido con la discapacidad.

P: ¿Las ideas expuestas en el libro beben directamente de sus vivencias personales?

R: Todos los pasajes de mi vida están de una forma u otra reflejados en el libro: mis primeros triunfos, mi método de entrenamiento, cuando me quedé a las puertas de ganar un Dakar, cuando sufrí la lesión medular, etc. Ahora bien, no pretendemos dar lecciones de cómo se deben hacer las cosas. Solo explico cómo, a pesar del accidente que tuve, he luchado para seguir haciendo lo que me gusta, que es competir. Y lo explicamos para que cada uno se lo pueda amoldar a las circunstancias de su vida.

P: ¿Y por qué lo explican como si fuera un road-book?

R: En un rally, el road-book no te dice exactamente todo lo que debes hacer. Te da indicaciones para encontrar el camino, pero tú debes saberlas interpretar para aplicarlas correctamente. Y en la vida pasa lo mismo. Tus padres y tus amigos te aconsejan, pero al final eres tú quien toma las decisiones, en base a un objetivo. Aquí es cuando entran en juego los valores de cada uno. Para mí, el éxito no se puede lograr a cualquier precio, debe ser desde la bondad.

P: ¿Qué es el éxito?

R: Levantarte por la mañana y estar contento porque haces lo que realmente te gusta, rodeado de la gente que te gusta.

P: Usted encarna una historia de superación exitosa porque, a pesar de su accidente, ha seguido compitiendo. ¿Pero qué pasa con la gente que tiene dificultades para sobreponerse a una adversidad?

R: El libro insiste en el valor de la perseverancia para lograr un objetivo. Es muy importante persistir y no perder nunca la esperanza de que las cosas pueden ser como tú deseas. La frase 'darse por vencido' no existe, ni en mi vida ni en el libro.

P: Según el libro, todo tropiezo va seguido de una fase de superación. Cuando usted sufrió la lesión medular, ¿cómo pudo pasar de una etapa a otra?

R: Existe un momento, que en el libro llamamos 'el valle de la desesperación', en el cual tú ya no puedes caer más bajo. Yo llegué a un momento donde nada podía ir a peor. Una vez has tocado hondo, el único camino es seguir hacia delante. Decidí vivir, y lo hice con predisposición para afrontar el futuro, sin renunciar al deporte.

P: El libro recomienda que "dejemos de preguntarnos por qué nos ocurren las adversidades". ¿Usted aún se lo pregunta?

R: Al principio, sí. Lo hacía muy a menudo. Pero he entendido que muchas veces no existe una respuesta. Lo importante es comprender qué te ha pasado para que no vuelva a suceder por segunda vez y, a partir de aquí, toca rehacerse lo más rápido posible. Tuve que adaptarme para sobrevivir a la vida. El día a día cambia rápido, las cosas no son para siempre y lamentarse no sirve de nada.

P: La lesión cambió su vida.

R: Mi vida cambia, pero yo soy la misma persona. Cambia mi circunstancia, pero yo sigo tomando decisiones y sigo teniendo el timón de mi vida. Por ejemplo, yo continúo disfrutando del automovilismo. Antes conducía motos y ahora llevo coches. Me adapté, pero el objetivo sigue siendo el mismo: ser lo más competitivo posible. De hecho, ya estamos trabajando para el Dakar 2022.

P: Una vez superada la adversidad, ¿qué lecciones ha aprendido de este proceso personal?

R: He asumido que la vida es un regalo. Yo me declaro un amante de la vida y considero que nosotros decidimos mayoritariamente cómo la queremos vivir. Aunque a menudo nos venga condicionada por nuestro entorno, llega un momento en el que uno es capaz de tomar decisiones importantes y no puedes atribuirle a los demás la responsabilidad de lo que te pasa. La vida se tiene que coger por los cuernos y afrontarla".

Bruno Fortea Miras

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