Las etiquetas dirán qué electrodomésticos y productos electrónicos son más reparables

Jaime Quirós
·4  min de lectura

El sistema económico vigente potencia hasta el extremo el consumismo y la cultura del usar y tirar, lo que genera una cantidad de residuos insostenible. El modelo de producción actual acabará por convertir el planeta en un auténtico basurero si no ponemos remedio a esta situación. En vez de desechar debemos reutilizar y alargar la vida de los productos.

La Estrategia Española de Economía Circular para 2030 (ECC) establece un mecanismo de conciencia para que los materiales y los recursos mantengan su valor durante el mayor tiempo posible. Es decir, trata de que los recursos se mantengan en la economía durante el mayor tiempo posible, para reducir al mínimo la generación de residuos.

La obsolescencia programada, el diseño pensado para acortar la vida útil de los productos, que está absolutamente normalizada en la industria, no solo aumenta la producción de residuos electrónicos, si no que además genera mayores emisiones contaminantes, ya que, para fabricar nuevos productos, se extraen materiales y se incrementan las actividades de las fábricas.

Para reducir el impacto ambiental de la obsolescencia programada, y en el marco de la ECC, el Ministerio de Consumo está trabajando en una serie medidas como la implantación de sellos y etiquetados de los dispositivos que promuevan la economía circular y refuercen el compromiso del consumidor.

También de interés:

España se convierte en el segundo país de la Unión Europea, después de Francia, en introducir un sello que puntúa a productos tecnológicos según si son fáciles de reparar o no. Foto: Getty Creative
España se convierte en el segundo país de la Unión Europea, después de Francia, en introducir un sello que puntúa a productos tecnológicos según si son fáciles de reparar o no. Foto: Getty Creative

Índice de Reparabilidad

El Índice de Reparabilidad consiste en una clasificación de los electrodomésticos y aparatos electrónicos según diferentes variables, como la disponibilidad de piezas de reemplazo o la facilidad en el desmontaje. Esta iniciativa busca impulsar un modelo de consumo que reutilice, reparare y recicle los productos para extender su ciclo de vida y luchar contra la obsolescencia programada.

Cómo se calcula

Para calcular el índice, se tendrá en cuenta la documentación proporcionada por el fabricante, tanto para su reparación como su facilidad para desmontar el producto. También sumará a este cálculo la disponibilidad de las piezas de repuesto, la relación entre el precio de las piezas de repuesto y del producto original, así como otros criterios específicos en función de la categoría AEE (asistencia y facilidad en el reinicio de software).

Cada baremo tendrá un máximo de veinte puntos, que luego se sumarán y se dividirán entre diez, cálculo del que se obtendrá el Índice de Reparabilidad. Serán los propios fabricantes o importadores quienes calculen el índice de los aparatos eléctricos o electrónicos que comercialicen, de acuerdo con los parámetros establecidos, aunque las autoridades de Consumo y de Vigilancia de Mercado se encargarán supervisar los etiquetados. La institución considera que se pueden generar oportunidades en la industria para aquellas marcas que sepan distinguirse por la sostenibilidad de sus productos.

Para acompañar a esta iniciativa, el Ministerio de Consumo también trabaja en acciones para sensibilizar a la población y fomentar el uso responsable de los recursos.

Normativa europea

De forma paralela, en el ámbito europeo la economía circular también se enfrenta a nuevos retos. El Parlamento Europeo, en su reciente Resolución de 10 de febrero de 2021 sobre el nuevo Plan de acción para la economía circular, pone de relieve la necesidad de una disociación completa entre el crecimiento económico y el uso de recursos. Desde febrero ya hay normas que obligan a fabricar piezas sueltas y aportar información para reparar algunos productos, como lavadoras, lavavajillas, neveras o televisores.

Siguiendo las recomendaciones del Parlamento Europeo, Francia implantó este sistema de etiquetado en 2020, y España se suma ahora como segundo país instaurar esta medida de la Unión Europea.

Eficiencia energética de los electrodomésticos

Por otra parte, el 1 de marzo ya entró en vigor un nuevo etiquetado energético para los electrodomésticos que desgrana la eficiencia energética de estos dispositivos en una clasificación de la A a la G. Lavadoras, frigoríficos, lavavajillas, vinotecas y televisiones cuentan con una nueva etiqueta que facilita a los consumidores la comprensión sobre el consumo energético de los diferentes productos que están en el mercado. En septiembre, también se adaptarán las etiquetas de los productos de iluminación.

El secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, se ha manifestado recientemente sobre la economía circular: explica que esta forma de consumo implica el cambio radical en la mentalidad de los consumidores “para pasar a ser usuarios”, y que además, transforma el estatus de los vendedores al de “prestadores de servicios”.

VIDEO | El hotel con vistas a osos polares que escandaliza a los animalistas

Laotracaradelamoneda

IDNet Noticias