El entusiasmo por la final de la Europa League supera al miedo al virus de los aficionados

·2  min de lectura
Dos aficionados del Villarreal posan junto a un hincha del Manchester United antes de la final de la Europa League en Gdansk, Polonia.

Por Anita Kobylinska y Tommy Lund

GDANSK, Polonia (Reuters) - Los aficionados que acudieron en masa a la histórica ciudad polaca de Gdansk para asistir el miércoles a la final de la Europa League entre el Manchester United y el Villarreal dijeron que su entusiasmo por el evento triunfó sobre su miedo a la COVID-19.

Los hinchas ingleses y españoles dijeron sentirse emocionados de poder presenciar la primera gran final europea en casi dos años que contará con público asistente.

"Sentimos mucha emoción por lo que significa jugar la primera final en la historia del Villarreal, además de por la situación de pandemia en que estamos después de un año en el que no habíamos viajado", dijo Andrea Manrique a Reuters. "Creo que la ilusión ha ganado un poco al miedo".

Se permitirá la entrada al estadio de Gdansk de hasta 9.500 aficionados, con al menos 2.000 seguidores de cada equipo procedentes de España y Reino Unido.

"Más que miedo, es respeto (...) y mucha cautela" dijo otro seguidor del Villarreal, Paco Muñoz, que llevaba una doble mascarilla con el logo del equipo cuando aterrizó en el aeropuerto de Gdansk.

En el estadio, Muñoz y su grupo de amigos usarán mascarillas FFP2 de mayor protección para poder disfrutar del encuentro de manera segura, añadió.

"Es un sacrificio, pero yo creo que la recompensa es mayor a este sacrificio y entiendo que con estas medidas -mascarilla, geles y distancia- estamos poco a poco volviendo a la normalidad", agregó.

A pesar de las difíciles circunstancias, muchos aficionados viajaron a Polonia con sus familias.

"No había viajado nunca con ellos (a un partido fuera de casa del Villarreal) y ésta siendo una experiencia de momento muy chula", dijo Nuria Pulido, que empujaba un carrito con su hija de cuatro años, mientras su suegra sostenía a su hijo de un año.

Según comentó, se puso nerviosa al mezclarse con otras personas en un avión, pero intentó no pensar demasiado en ello.

Con el humo amarillo de los hinchas del Villarreal llenando el aire y los hinchas del United cantando en las terrazas de los restaurantes, el ambiente en el centro histórico de la ciudad era optimista y transmitía una sensación más propia de una situación pospandémica.

"Se parece un poco más a la normalidad. Es bueno estar cerca de la gente, interactuar con las personas", dijo Claire Williams, una aficionada del United que llevaba puesta la camiseta del club.

Wojtek Dabkowski, de la ciudad polaca de Poznan, que ha apoyado al United durante 14 años, agregó: "El fútbol con aficionados y sin aficionados no puede compararse. En este momento, este es el fútbol real".

(Editado en español por Aida Peláez en la redacción de Gdansk)

Nuestro objetivo es crear un lugar seguro y atractivo para que los usuarios se conecten en relación con sus intereses. Para mejorar la experiencia de nuestra comunidad, suspenderemos temporalmente los comentarios en los artículos.