A enterrar el pasado

El Universal

CIUDAD DE MÉXICO, diciembre 28 (EL UNIVERSAL).- Más de 20 años como luchador profesional le han dado a Espíritu Negro el suficiente "colmillo" para llegar confiado al duelo del 1 de enero en la Arena México, donde apostará la incógnita con el Príncipe Diamante.

"Ya son muchos años de carrera, seis de ellos en el CMLL y creo que mi experiencia me va a ayudar en esta batalla. Espero que el resultado sea a mi favor, me la voy a llevar a pura lona para no darle oportunidad de que explote su estilo, que es más aéreo", advirtió el maloso.

Más allá de lo que el futuro le tiene preparado, el queretano valora el camino andado. "Ha sido una etapa satisfactoria porque no cualquiera llega a pisar esta empresa. Cuando me formé en la fila tuve que sacrificar todo y me siento orgulloso de haberlo logrado".

Aunque no haya sido suficiente para borrar de su memoria, el momento en que su familia sufrió un duro golpe en la arena donde ahora busca la consagración, "Me vienen muchas cosas, la tristeza por ver a mi hermano llorar cuando perdió la máscara. Eso me da fortaleza porque voy a demostrarle que también se puede salir con el triunfo. Esta máscara es todo, mi vida, me ha acompañado durante 20 años, sin ella soy una persona totalmente distinta y confío en que siga conmigo para seguir creciendo con la 'Ola Negra'".

A su rival no lo subestima: "Es un excelente luchador pero lo voy a aterrizar, está bien preparado, con grandes maestros, pero ellos no son mis rivales, eso no me intimida, yo voy a acabarlo".

Además, tendrá a su hijo de 20 años acompañándolo en su esquina. "Lo quiero tener ahí para motivarlo a lograr algo grande. Con él ahí me voy a sentir más confiado, para demostrarle la gran responsabilidad que es ser luchador".

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