Encontraron muerto en su casa a un jugador de rugby de 22 años del club Ciervos Pampa

LA NACION
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Alan Joel Calabrese, de 22 años, fue encontrado sin vida en su casa del barrio porteño de Mataderos, que compartía con sus padres. El joven formaba parte del equipo Ciervos Pampa, el club que ayuda desde hace años a la visibilidad de la diversidad sexual en el rugby.

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Previo a lo que se supone que fue un suicidio, Alan redactó una carta de despedida en su red social Instagram, en la que aseguraba tener la decisión tomada de quitarse la vida: "¡La sonrisa de la rica! Me encantaría que siempre me recuerden con esta sonrisa. Esa sonrisa que era la que tapaba todo el sufrimiento que venía sintiendo por dentro, yo siempre con la sonrisa encendida pero por dentro hace meses que venía Sintiendo una depresión tremenda", escribió Calabrese en sus redes sociales.

Además, en su posteo también agregó: "Le trataba de poner la mejor cara y la mejor onda a todo siempre, porque no quería que nada me apague pero lamentablemente hoy no aguanté más y decidí apagarme, cerrar los ojos y decir adiós!! A todas esas personas que siempre estuvieron en las buenas y en las malas les quiero decir gracias. Pero necesitaba apagarme y decirles adiós perdón por hacerlo de esta forma pero mi camino terminó aca quise pero no pude seguir .Los amo hasta siempre", concluyó en su carta el joven de 22 años.

En uno de los comentarios de la foto y el texto que publicó el joven fallecido, una amiga preguntó qué había ocurrido y fue Karen, la hermana de Alan, quien respondió: "Se fue mi hermano. Es muy triste, no pudimos ver que estaba tan mal para llegar a ese punto. Es mucho dolor, mucha impotencia".

El informe policial

Ayer, a las 5.50, un móvil de la Comisaría Vecinal 9A de la Policía de la Ciudad llegó al inmueble situado en Montiel 6061, en el barrio porteño de Mataderos. Allí encontraron a Alan Joel Calabrese, de 22 años, tendido en el pasillo de ingreso al departamento 3. Los efectivos se entrevistaron con Miguel Ángel Calabrese, padre de la víctima, quien dijo que había encontrado a su hijo colgado del cuello de una soga que estaba sujeta a un caño de agua que pasa por encima del pasillo de acceso a la unidad. Sostuvo que lo había desatado, bajado y que, acto seguido, llamó al 911.

Según fuentes policiales, el cuerpo no presentaba otro signo de violencia. La causa, caratulada como "averiguación de suicidio", quedó radicada en la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional Nº21, a cargo de Marcos Fernández, que ordenó el secuestro de la cuerda presuntamente utilizada en el hecho y de un celular del malogrado rugbier.

Ciervos Pampa fue un lugar en el que Alan Calabrese encontró apoyo. Allí pudo jugar al rugby entre los años 2019 y 2020 sin tener que sufrir actos de homofobia o discriminación. En su presencia en el programa Pampita Online el joven habló sobre la discriminación que sufrió en la escuela secundaria, que terminó abandonando: "Cuando conté sobre mi sexualidad y que iba a ingresar a Ciervos Pampas, mi familia lo tomó bastante bien, pero mis amigos desaparecieron. Fue automático. Nunca me lo dijeron, pero siempre sentí la exclusión".

Además, Calabrese contó la importancia que tuvo en su vida formar parte del club Ciervos Pampas, que lo animó a volver a estudiar. Durante 2020 desde la institución lo eligieron para que formara parte de la comisión directiva.