Algunas aerolíneas buscan reemplazar los vuelos de corta distancia por los viajes en tren

Por Isabel M. Echemendía Pérez

Un tren de pasajeros Amtrak Acela Express llega a la estación el miércoles 5 de diciembre de 2018 en Westwood, Massachusetts (AP Photo / Bill Sikes)
Un tren de pasajeros Amtrak Acela Express llega a la estación el miércoles 5 de diciembre de 2018 en Westwood, Massachusetts (AP Photo / Bill Sikes)

Viajar con los pies en la tierra suele ser más práctico para algunos. Un vuelo puede convertirse en toda una odisea, en especial, para quienes viajan distancias cortas. Pero la solución podría ser muy cerca.

Los pasajeros estadounidenses que no tienen acceso a una importante red de trenes interurbanos como los europeos, están acostumbrados a tomar vuelos de corta distancia en todo el país, pero dentro de poco esto puede cambiar.

La empresa estadounidense United Airlines está iniciando una asociación con la compañía ferroviaria Amtrak, la cual permitirá a los viajeros conectarse desde y hacia el Aeropuerto Internacional de Newark para viajar a lo largo del Corredor Noreste de Amtrak.

El experto en trenes Mark Smith, fundador de la enciclopedia de rutas ferroviarias The Man in Seat 61, dijo a CNN Travel que sólo se necesitará un triunfo ferroviario de los EEUU para que otros servicios sigan rápidamente su ejemplo con la ruta de Los Ángeles a Las Vegas.

"Creo que tomará muy poco para que los demás se den cuenta de que, en los Estados Unidos, el enlace de alta velocidad entre las principales ciudades que están a solo 200, 300, 400 millas de distancia tiene sentido".

Mientras tanto, Virgin, conocida por sus aviones y trenes, está invirtiendo dinero en un proyecto ferroviario de alta velocidad en Florida. Las rutas conectarán Orlando y Tampa para luego invertir en un ambicioso proyecto que pretende unir Los Ángeles y Las Vegas a través de los trenes de alta velocidad.

El cambio viene de Europa

Estas iniciativas tienen sus antecedentes en las compañías europeas. Recientemente algunas aerolíneas han implementado cambios en sus servicio y han comenzado a asociarse con compañías de trenes para trasladar a pasajeros. La holandesa KLM Royal Dutch Airlines es una de ellas.

KLM tiene intenciones de asociarse con la empresa Thalys y NS para reemplazar uno de sus cinco vuelos diarios entre Ámsterdam y Bruselas, a través del servicio de tren de alta velocidad. Según dio a conocer en su página oficial, a partir del 29 de marzo de 2020 comenzará este nuevo servicio entre la ruta Ámsterdam-Bruselas.

La compañía advierte que está a favor de reemplazar los vuelos de corta distancia con servicios ferroviarios siempre que estos ofrezcan el confort y la fiabilidad a los viajeros.

“El transporte intermodal que involucra trenes y aviones sigue siendo un negocio complejo y desafiante. La velocidad es clave, no solo en términos del tren en sí, sino también del proceso de transferencia en el aeropuerto. Nuestro objetivo es lograr el máximo progreso en ambas áreas. Reducir nuestra frecuencia de cinco a cuatro vuelos al día es una buena manera de ganar más experiencia con los servicios de Air & Rail”, dijo en la página oficial de la compañía Pieter Elbers, presidente y CEO de KLM.

Al reemplazar los vuelos de corta distancia con los servicios ferroviarios se liberan espacios de aterrizaje y salida en aeropuertos ocupados que pueden usarse para servicios de larga distancia más lucrativos.

También contribuyen a crear la imagen de “aerolíneas ecológicas”, pues su contribución a la salud del planeta resulta más genuina ya que al disminuir los vuelos, la emisión de carbono a la atmósfera disminuiría paulatinamente.

Smith dijo a CNN Travel que las aerolíneas que reemplazan las rutas de vuelo con servicios de trenes combinan "buenas relaciones públicas" y "razones comerciales duras".

"Existe esta tendencia hacia viajes con menos carbono y las aerolíneas son conscientes de que es algo que se puede ver que están haciendo", aseguró a CNN Travel.

Por su parte el portavoz de KLM, Manel Vrijenhoek, aseguró a CNN Travel que al eliminar uno de cada cinco de sus vuelos Amsterdam-Bruselas, la compañía desempeñará un papel en la misión general del sector del transporte aéreo holandés al reducir las emisiones de CO2 en un 35% para 2030.


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