Eliminatorias: El día que Lionel Messi heredó la camiseta número 10 de Diego Maradona por el enojo de Juan Román Riquelme

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Contra Venezuela, en 2009, Lionel Messi heredó la 10 de Diego Maradona, tras un enojo de Juan Román Riquelme
Contra Venezuela, en 2009, Lionel Messi heredó la 10 de Diego Maradona, tras un enojo de Juan Román Riquelme

El 28 de marzo de 2009, en la cancha de River, Lionel Messi fue titular una vez más en la Selección, que aquella noche debía enfrentar a Venezuela por la fecha 11 de las Eliminatorias para Sudáfrica 2010.

Contra Venezuela, en 2009, Lionel Messi heredó la 10 de Diego Maradona, tras un enojo de Juan Román Riquelme
Contra Venezuela, en 2009, Lionel Messi heredó la 10 de Diego Maradona, tras un enojo de Juan Román Riquelme


Contra Venezuela, en 2009, Lionel Messi heredó la 10 de Diego Maradona, tras un enojo de Juan Román Riquelme

La noticia, claro, no fue que Messi integrara el once inicial, ya que los flashes, todos, tenían como destino a Diego Armando Maradona, quien se presentaba oficialmente como entrenador del combinado nacional.

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El 4 a 0 final fue anecdótico, entre dos equipos que no tenían equivalencia alguna y que confirmaban las tendencias de que una iría a la Copa del Mundo y la otra, una vez, como siempre, lo miraría por televisión. También lo fue el regreso de Juan Sebastián Verón al seleccionado, tras ser marcado como uno de los grandes responsables de la decepción en Corea-Japón 2002.

Maradona ya había dirigido al seleccionado en un par de amistosos en Glasgow y en Marsella, ante Escocia y Francia y parecía despertar a un equipo aletargado sobre el final del segundo ciclo de Alfio Basile como DT, que de la fecha 4 a la 10, solamente le ganó a Uruguay; perdió con Colombia y Chile, e igualó con Paraguay, Perú, Ecuador y Brasil.

A mitad de camino entre los amistoso y el debut oficial, Maradona había dicho en TyC Sports que no le servía un Riquelme que juegue lejos del área “dando vueltas entre Gago y Mascherano, sacándole la pelota a Demichelis”. A lo que el actual vicepresidente segundo de Boca decidió responder con la renuncia al seleccionado por no compartir “los mismos códigos” que el ex astro del Nápoli.

Entonces, la 10 que usó Maradona y que habían heredado luego Ariel Ortega y el propio Riquelme, entre otros, quedaba vacante, mientras Messi, la nueva joya del fútbol argentino, gestada y pulida en Barcelona alternaba el 18 y el 19 en su espalda. O el 15, que usó en los Juegos Olímpicos de Beijing 2008.

Maradona decidió dar el primer golpe de efecto para llenar de confianza a Messi y transmitirle un mensaje fuerte y claro: sos el eje del equipo. Luego, le daría la capitanía y con esa cinta saldría a jugar frente a Nigeria, Corea, Grecia, México y Alemania en tierras africanas.

El 10 y la cinta pasaron a ser de Messi, heredadas de mano de Maradona, ícono de la banda y el bastón presidencial del seleccionado y, en ejercicio de su nuevo cargo, el rosarino anotó a los 25 minutos del primer tiempo el primer gol de la goleada.

Doce años después, dos mundiales después, cuatro Copa América después, un título pendiente, que estuvo a milímetros, mientras se acerca la fecha del retiro y el reinado de mayor goleador de la historia con la celeste y blanca. Messi encara la ardua ruta rumbo a Qatar 2022, tal vez, su última gran aventura y ya buscando al próximo heredero.