Electrificación será una prueba vital para fabricantes de autos

Keith Naughton
·3  min de lectura

(Bloomberg) -- El cambio a vehículos eléctricos no será de un día para otro.

Durante las próximas dos décadas, el mercado global de automóviles estará impulsado por un “mosaico” de catalizadores, que incluyen energía de batería, energía de hidrógeno, híbridos de gas y electricidad y motores centenarios de combustión interna propulsados ​​por petróleo.

Ese es el hallazgo de un estudio exhaustivo del mercado de vehículos eléctricos en desarrollo realizado por la firma consultora KPMG titulado “Haga sus apuestas de miles de millones de dólares sabiamente”. El estudio postula que los US$200.000 millones que los fabricantes de automóviles están invirtiendo en vehículos eléctricos ahora, más de lo que la NASA gastó para poner a un hombre en la luna ajustado a la inflación, según KPMG, están persiguiendo ventas que representarán de entre 24% y 37% del mercado automotriz mundial para 2030.

El destino de los fabricantes de automóviles estará determinado por la forma en que los ejecutivos equilibren el declive del motor de combustión interna con el aumento de la energía de la batería, junto con otras transmisiones. Si para 2030 los vehículos eléctricos logran una participación de mercado de 30%, eso dejará a la industria automotriz con 40 millones de vehículos de capacidad excedente para automóviles a gasolina, el equivalente a 200 plantas innecesarias.

“Lo que está en juego no podría ser mayor”, señala el estudio. “Se construirán nuevas posiciones dominantes y los viejos imperios podrían caer”. La electrificación resultará en un “cambio estructural masivo” en la industria automotriz, y no existe una fórmula fácil para el éxito.

Apostar demasiado, y demasiado pronto, a la electricidad podría dejar a los fabricantes de automóviles tradicionales sin los vehículos a gasolina que necesitan para mantener las ganancias en aumento. Pero quedarse atrás en la curva eléctrica podría significar la desaparición de aquellos que se aferren a la energía de la gasolina durante demasiado tiempo, dice el estudio.

“Acertar en el momento oportuno es muy arriesgado”, dijo en una entrevista Gary Silberg, coautor del estudio y director global de la práctica automotriz de KPMG. “Si lo hace mal, en cinco años podría ir a la quiebra”.

De hecho, Silberg y sus coautores predicen que en la próxima década, uno o dos de los principales fabricantes de automóviles del mundo no podrán navegar la transición y desaparecerán.

“Podrían incluso ser más”, dijo Silberg. “Podría haber bajas importantes”

Por ahora, muchos fabricantes de automóviles están apuntando a una pequeña porción del mercado de vehículos eléctricos que rondan un precio de US$50.000. General Motors Co. acaba de presentar un vehículo utilitario deportivo Hummer eléctrico de más de US$100.000 para complementar la camioneta Hummer cuyo precio va desde los US$80.000. La startup de vehículos eléctricos Rivian Automotive Inc. está lanzando una camioneta y un SUV este año a un precio de US$75.000. Los vehículos vendidos por encima de los US$50.000 representan solo 17% del mercado estadounidense.

“Hay demasiados jugadores y son pocos los consumidores”, dijo Silberg. “Tendrá que haber una reestructuración”.

Nota Original:Electric-Vehicle Shift Becomes Life-or-Death Risk for Automakers

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