El pesimismo y el FC Barcelona

El rostro de Leo Messi, tras el final de la Supercopa, lo dice todo. La cara de la desesperanza se ha tomado las huestes azulgranas adportas de la temporada 2017-2018.

La Real Academia Española de la Lengua define pesimismo como “propensión a ver y juzgar las cosas en su aspecto más desfavorable”. Y ese es el sentimiento general con el que se levantaron muchos de los hinchas culés en Barcelona, el día después de que el árbitro José María Sánchez Martínez diera por finalizado el partido de ida de la Supercopa, jugado entre el Real Madrid y el Barcelona, en el Santiago Bernabéu.

La desazón se palpó en la calle. Tras el 2-0 final, este jueves fue un día diferente. En la mañana, Oriol llevó de la manó a su hijo, Arnau, al colegio y no lo vistió con la camiseta azulgrana, como lo hacía en la época de Guardiola, tras ganar cada clásico. “No dan ganas, Lo de anoche fue una pena. No jugamos a nada. Nos dieron un baño y nos libramos de una goleada”, me dijo mientras dejaba a su pequeño en la puerta de la Escola de Mar, en el barrio Guinardó.

Dos calles más abajo, en el bar Barrilet, a la hora del vermut, ese ritual que tienen los barceloneses de tomar un aperitivo antes de comer a mediodía, Antoni y Pau, dos amigos que hablaban de todo, centraron la charla en lo que sucede con su Barça de toda la vida. “Con Pep (Guardiola) nos malacostumbramos al éxito. A ganar todo.”, comentó Pau. “Hemos vuelto a lo de antes, a ser grises y opacos. Es necesario que llegué alguien que nos devuelva la esencia del juego. Urge un revulsivo. Y ese alguien es Xavi Hernández, sería el míster perfecto”, apuntó Antoni.

Para Milo Krmpotic, escritor y editor de la revista Librújula, “El culé es ‘drama queen’ por naturaleza. Y nada duele más que verse retratado dos veces seguidas en tres días por el eterno rival. Pero el problema de fondo sigue siendo la directiva”.

Un día después del partido final de la Supercopa de España, una nube de dudas sobrevuela el futuro que le depara al FC Barcelona. El comienzo de la Liga 2017-2018 está a la vuelta de la esquina y los hinchas culés, que añoran épocas mejores, creen que la tormenta está por caer. “Será un año muy largo, por qué no hablamos de temporada 2018-2019”, concluyó irónico mi amigo Joan, profesor de la Universidad de Barcelona, cuando le hice la pregunta que le repito cada vez durante el comienzo de la Liga: ¿Cómo ves a tu Barça?

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