El “horrendo” ataque que un adolescente sin piernas ni brazos sufrió de un policía en Arizona

Los casos de brutalidad y uso injustificado de la violencia por parte de la policía se suceden, con inquietante frecuencia, en Estados Unidos. Y uno especialmente perturbador, por la extrema debilidad de la víctima y la patente falta de razón de su rudo sometimiento, sería lo que un joven de 15 años que no tiene piernas y solo tiene muñones por brazos sufrió de parte de un policía en Tucson, Arizona.

El adolescente, de acuerdo a la televisora KOLD, sufrió la amputación de las piernas y los brazos y vive en un albergue público luego de que, se indica, fue abandonado por su familia.

Un policía de Tucson, Arizona, somete contra el suelo con rudeza a un adolescente amputado de piernas y brazos.(Captura de video KOLD)
Un policía de Tucson, Arizona, somete contra el suelo con rudeza a un adolescente amputado de piernas y brazos.(Captura de video KOLD)

Su nombre, informó The Washington Post es Immanuel y el pasado 26 de septiembre, por alguna razón no clarificada,  derribó en el albergue un bote de basura y lanzó una amenaza verbal contra un trabajador del lugar, por lo que fue llamada la policía.

Cuando oficiales se presentaron en el sitio, de acuerdo a un video tomado con un teléfono celular por otro adolescente, identificado como C.J. y que también vive en el lugar, uno de los policías trata de sujetar con fuerza al joven amputado, que no tenía camisa, y por un momento forcejea con él y lo domina contra el suelo aplicando ruda presión sobre él.

El adolescente no pudo hacer mucho, más allá de retorcerse en el suelo y gritarle insultos y súplicas al policía, y tras algunos momentos se tranquilizó y el oficial, que le aplicaba todo su peso, se le retiró de encima. Pero aunque el adolescente ya se encontraba tranquilo el oficial continúo hablándole con voz alterada. “Yo puedo alzarte la voz cuando quiera…, ¿entiendes?”, le dijo el policía al menor.

El joven amputado (der.), luego de que un policía de Tucson dejó de sujetarlo forzadamente.(Captura de video KOLD)
El joven amputado (der.), luego de que un policía de Tucson dejó de sujetarlo forzadamente.(Captura de video KOLD)

Luego, el oficial se enzarzó en una discusión cuando C.J., de 16 años, que grababa el incidente, trató de interceder por Immanuel. El oficial entonces le gritó irritado: “¿estoy hablando contigo?” y le dijo que se callara y se fuera a su cuarto. C.J., que tomaba cereal de desayuno, le dijo que no le era permitido comer en su cuarto, lo que suscitó que el policía le gritara nuevamente que se callara y le espetó tajante: “Tú vas a ser arrestado también”.

Ambos adolescentes fueron al final arrestados por el oficial, quien de acuerdo al Post azotó la cabeza de C.J. contra un muro, mientras que un tercer joven tomó el celular y siguió grabando la escena.

Los cargos contra los dos jóvenes fueron por conducta desordenada, aunque hay quien podría decir que, por lo que se ve en el video, era en realidad el oficial el que estaba descontrolado.

Después del arresto, el video del incidente llegó a manos del defensor público del Condado de Pima y de la televisora KOLD, que lo mostró al Departamento del Alguacil local. Una investigación de lo sucedido, y mostrado en ese video, fue entonces abierta por las autoridades.

El video resulta perturbador por la fuerza y rudeza aplicada contra un menor que, así haya sido vociferante o poco cooperativo, en realidad estaba incapacitado para escapar, defenderse o agredir al policía. Y la agresión contra C.J. también parece injustificada y abusiva.

“Hombres con placas [de policía] no deben actuar de este modo… Hombre y mujeres que lo hacen no deben tener placas ni pistolas”, señaló Joel Feinman, defensor público del Condado de Pima en relación al incidente.

Feinman criticó severamente que el oficial, de fuerza física mucho mayor que los jóvenes y además portando un arma de fuego, debió, en lugar de confrontar y agredir a los adolescentes, tranquilizar la situación. Máxime porque, por lo que se ve y se conoce del caso, Immanuel no le representaba amenaza alguna y C.J. no habría tampoco hecho nada que ameritara ese trato.

Si un padre reaccionara con un adolescente de la misma manera en que lo hizo el policía “sería arrestado por abuso contra menores”, dijo Feinman, quien calificó al suceso captado en video de “horrendo”.

Luego de que la KOLD hizo público el video, los cargos contra los jóvenes fueron retirados, señal de que lo que sufrieron habría sido un acto de arbitrariedad y rudeza injustificada  contra dos adolescentes que no habrían hecho nada que justificara tal intervención policial.

Y, en realidad, se trata de menores abandonados que necesitan la protección y no el hostigamiento de las autoridades.

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