El futbolista Ivan Rakitic confiesa cómo conoció y conquistó a su esposa

El jugador del Barcelona C.F. Ivan Rakitic ha confesado en el portal web The Players Tribune cómo se enamoró de su mujer, Raquel Mauri, la misma noche en la que llegó a Sevilla para su fichaje con este equipo hace 6 años. El croata tardó siete meses en conseguir una cita con ella, que no quería iniciar una relación con un futbolista, pero supo desde el primer momento que quería casarse con ella.

Allá por el 2011, el poco conocido mediocampista Rakitic aterrizaba en Sevilla para firmar su contrato. A sus 21 años, llegó a España pasadas las 22 horas, por lo que después de cenar decidió salir a tomar una copa con su hermano mayor, que le acompañó a España, para relajarse ante el fichaje del día siguiente.

Cuando entró al bar, se fijó de inmediato en la mujer de la barra. “¡Vaya, era de otro mundo!”, confiesa el futbolista, y añade: “Ella era tan hermosa…”. El desconocimiento del español hizo que su conquista fuera algo más lenta de lo que él habría querido. “No podía decirle nada más que “hola,” porque no sabía nada de castellano. Hablaba alemán, inglés, italiano, francés y serbocroata, pero nada de español. Fue terrible”, confiesa.

Sin embargo, Rakitic lo tuvo claro desde que vio a Raquel, y así se lo hizo saber a su hermano, que no le creyó: “yo señalé hacia la barra y le dije, ¿ves a nuestra camarera? Yo voy a jugar aquí para el Sevilla, y me voy a casar con esta mujer”. El jugador estuvo, desde entonces, viviendo tres meses en el hotel en el que ella trabajaba hasta que encontró una casa. “Cada mañana me acercaba al bar a tomar café para ver a la hermosa camarera”.

Pese a su insistencia (el croata confiesa haberle pedido salir “20 o 30 veces” durante esos meses), Raquel le ponía excusas y le rechazaba por su profesión. Rakitic todavía recuerda sus palabras: “Eres un futbolista. Puedes moverte a cualquier país el año que viene. Lo siento, pero no”. Tras siete meses visitándola y pidiéndole una cita, un día de agosto recibió un mensaje de texto: “¡Ella está aquí en el bar tomando algo con su hermana! ¡No está trabajando!”.

El jugador no se lo pensó, se presentó en el bar y se sentó a su lado para decirle que, ahora que ella tenía un rato libre, podían salir a cenar todos juntos. Ella, sorprendida, aceptó la invitación, y al día siguiente empezaron a salir. Seis años más tarde, y con “dos hijas preciosas”, Raquel le acompaña a todos los partidos y son una de las parejas más consolidadas del panorama nacional.

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